Vecinos de Tetuán protestan por una antena telefónica
Por MDO/E.P.
miércoles 21 de octubre de 2009, 00:00h
Actualizado: 22/10/2009 08:24h
Los vecinos de la calle Blanco Argibay de Madrid llevan más de diez años conviviendo con una antena telefónica. Por temor a su salud siempre se negaron a su instalación, pero ni las instituciones ni los vecinos del bloque donde se encuentra la antena les hicieron caso.
"Desde el principio hubo problemas con la antena, lo que pasa es que ahora se está muriendo de cáncer muchísimo más aquí", atestigua Carmen, una vecina de Tetuán afectada por la antena.Según los vecinos, la insolidaridad de los habitantes del bloque donde está la antena es doble. Primero, porque reciben dinero a cambio y segundo, porque a ellos podrían no afectarles los efectos de la radiación. Tal y como recuerda otra vecina de la zona, Isabel, desde el ministerio de Sanidad donde han acudido a quejarse en varias ocasiones, les aseguran que los vecinos donde está la antena "no tienen problemas porque hace tipo paraguas, por lo que el cáncer y el mal va hacia los demás".
Por su parte, el presidente de la comunidad donde está instalada la antena, Juan reconoce fuera de cámara que la comunidad de vecinos percibe una cantidad económica por tener la antena telefónica en el edificio, aunque se niega a hablar de cifras. Aunque los vecinos reconocen que las autoridades ya han ido a medir las radiaciones hace un tiempo, cuando les contestaron que la antena cumplía con la normativa, también opinan que los numerosos casos de cáncer y otras enfermedades desmienten que no sea nociva para el vecindario. "Por muy pequeña que sea la radiación, si se recibe diariamente, es perjudicial para el organismo", argumenta Isabel.
Ante la desprotección que sienten, han mandado firmas a todas las autoridades posibles (Ayuntamiento, Comunidad de Madrid y Gobierno) con el mismo resultado: ninguno. Desde el área de Urbanismo del Ayuntamiento de Madrid señalan que ya en anteriores ocasiones la ubicación de esta antena ha sido denunciada, si bien en todas ellas la causa ha sido archivada, pues el dispositivo cuenta con las licencias de instalación y funcionamiento.
Mientras tanto, las vecinas aseguran que con el tiempo no sólo tienen miedo por las enfermedades derivadas de las radiaciones de la antena, sino por otro tipo de efectos secundarios, como los generados por el ruido que hace la instalación durante la noche.