Una lata de vino Albariño, un helado de palomitas de maíz o un desodorante de piedra de alumbre son algunos de los productos estrella del mercado gastronómico de 'La Plaza'. Un espacio que, desde este viernes y hasta el próximo lunes 12 de octubre, toma la céntrica red de San Luis para deleitar a madrileños y turistas con los más dispares productos artesanales.
A las 11.10 horas, los puestos apenas acaban de abrir y decenas de curiosos pasean por estrechos pasillos ansiosos por degustar los más deliciosos manjares. Una veintena de comerciantes llegados de todas las partes de España, e incluso de Francia, muestran sus productos con el fin de llamar la atención de los viandantes.
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Las grandes empanadas gallegas y los jamones reclaman la atención de los turistas. Por su parte, los curiosos se acercan a una torre de latas que simulan un castillo de naipes. "Es vino, es vino", expresa una de las visitantes. Y efectivamente, se trata de vino enlatado."Son un Albariño y un rosado enlatados con gas para darles aguja", cuenta a
Madridiario Carlos López Otero, gestor comercial de la firma. Este curioso caldo, que se comercia ya en Japón, se presenta en exclusiva en la capital. Por tan sólo 2 euros, el precio de una lata, se puede calmar la sed con el equivalente a dos chatos de vino. Para acompañarlo, Carlos recomienda "un pedazo de empanada gallega".
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Gran reclamo son también las anchoas cántabras de Hortensia, conocidas entre los seguidores de 'La Plaza'. Esta santanderina, que lleva varios años participando en el mercado urbano, dice que a los madrileños les pierden "los sobados, la quesada y, sobre todo, las anchoas". Además, añade que, a pesar de la crisis, la gente compra este tipo de productos porque son "difíciles de encontrar".
Sabores inimaginables
Uno de los puestos capta la atención de cuantos pasan. Es el de Juan García, un malagueño al que le encanta la capital y que acude por segunda vez a 'La Plaza' con el fin de dar a conocer en Madrid sus espectaculares helados. Aparte de los clásicos como la vainilla o el turrón , Juan da a probar a los clientes helado de Donuts, de Red Bull, de Huesitos e incluso de palomitas de maíz. "Somos heladeros artesanos y probamos cosas nuevas aunque intentamos no salirnos del dulce. En la pasada feria que se celebró en la Plaza Mayor di a probar helado de gazpacho y la verdad es que triunfó", señala Juan, orgulloso.
Respecto al público de la ciudad, el heladero cree que "los madrileños son muy heladeros" y que el bolsillo no impide darse un capricho; "no les importa ni saltarse la dieta ni la crisis", bromea.
No todo es apetito
Además de cuidar el estómago, hay que cuidar el cuerpo. Y para ello, nada mejor que el aloe vera ecológico que Carmen Rosa cultiva en Palma de Mallorca. Esta planta, conocida por sus efectos regeneradores y curativos, tiene gran acogida entre el público de la capital. "Madrid es una de las zonas donde se vende más. La gente tiene la mente más abierta para los productos ecológicos y no les importa probar".
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Y como, aparte de la belleza, también es importante la higiene desde Francia ha llegado Camile para traer recursos naturales como la piedra de alumbre. Este mineral, procedente de ciertas zonas de Asia y Sudamérica, es rico en sal, elimina las bacterias y cicatriza las heridas. En forma de desodorante roll-on levanta mucho interés, sobre todo entre las mujeres. Al igual que el pintalabios natural de amapola que por tan sólo 5 euros ofrece una fijación de alta duración.
El mercado urbano 'La Plaza', que se realiza cada tres meses volverá en diciembre a las calles de la ciudad con la visita de México como país invitado. Mientras tanto, desde este viernes y hasta el lunes 12 de octubre puede visitarse de 11.00 a 22.00 horas.