Las vacaciones han sentado bien a la presidenta de la Comunidad de Madrid. Esperanza Aguirre regresó este jueves a la arena política con las pilas cargadas y aprovechó la primera reunión de su Gobierno tras el verano para ensayar el cara a cara con el Gobierno central.
En una rueda de prensa express -la presidenta debía dar una hora más tarde el pregón en la segoviana localidad de Sepúlveda-, Aguirre repasó toda la actualidad del mes de agostó y lanzó toda la artillería contra el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero.
En la andanada no faltaron las denuncias por
espionaje hechas por la dirección nacional del PP, la ayuda de los
420 euros a los parados, la futurible
subida de impuestos anunciada por la ministra de Economía, Elena Salgado, la gripe A o la posible insumisión del Gobierno de Cataluña a la todavía no pública sentencia del Tribunal Constitucional sobre el nuevo
Estatut.
Espiados sí; espías no
Aguirre calificó de "vergüenza" y "escándalo" la "utilización partidista" de la Fiscalía Anticorrupción por parte del PSOE para acosar y "degradar" al Partido Popular con detenciones retransmitidas por los medios como las ocurridas en
Palma de Mallorca. Aunque se remitió a lo dicho por Mariano Rajoy sobre un hipotético espionaje al primer partido de la oposición, exigió aclarar quién ordena los pinchazos telefónicos que aparecen en la prensa "todos los días", por qué y quien las filtra a los medios de comunicación después. Sobre los
supuestos 'espías' de su Gobierno, recalcó que según la Justicia a día de hoy "todo el mundo" ha actuado correctamente.

La presidenta censuró también los actos que ministros de Zapatero han hecho en Madrid este verano (Getafe, Leganés o Parla) con el líder del PSM, Tomás Gómez, pero
sin invitar al PP, y denunció que la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega se erija en portavoz de Anticorrupción al anunciar que la fiscalía recurriría el archivo del
'caso de los trajes' contra Francisco Camps.
Blanco y Trini se libran
La buena sintonía de Aguirre con miembros del PSOE
se reduce a José Blanco como titular de Fomento -acercamiento por el que en Ferraz y en Miguel Fleta, sede del PSOE regional, han surgido algunas fricciones- y con Trinidad Jiménez, de quien este jueves alabó su labor al frente del Ministerio de Sanidad en la lucha contra la
Gripe A. Con Jiménez se reunirá Aguirre el próximo lunes en la primera de las reuniones que el Ministerio quiere mantener con las Comunidades Autónomas para evaluar el avance y las medidas contra el virus.
El diagnóstico postvacacional de Aguirre es que Zapatero usa las instituciones y el dinero de los españoles para hacerse propaganda con los 420 euros a los parados y para "maquillar" las listas del paro. En su lugar, le exigió reformas en el mercado laboral "para facilitar la contratación", no para facilitar los despidos; medidas como los últimos 81 millones destinados por la Comunidad para planes de formación de empleo y el cese de la
persecución judicial al PP: "No vi esposados por la mano derecha ni a los terroristas más peligrosos, por supuesto no a De Juana".