Las asociaciones de madres y padres de los colegios Ciudad de Roma y Montserrat, en el barrio de La Estrella, en el distrito de Retiro, denuncian que la construcción de un aparcamiento para residentes junto a los centros va a afectar a más de mil alumnos. Aseguran que no existe esa necesidad. El Ayuntamiento de Madrid responde que hay demanda y se han tomado medidas para evitar la afección a los menores.
Las AMPA considera que el nuevo aparcamiento afectará negativamente al rendimiento de los más de mil escolares de entre 3 y 12 años que estudian en los dos centros (uno público y uno concertado), pues se pretende construir a tan sólo 10 metros de las clases, con lo que eso supone a nivel de ruidos y contaminación por polvo y otros residuos que generan las obras. La nueva infraestructura comenzará a construirse en el mes de junio y ampliará en 245 las plazas disponibles para los residentes. La reforma durará 15 meses, costará 4 millones de euros y se extenderá por un trecho de la calle de Juan Esplandiú, entre la puerta del colegio Roma y la piscina olímpica (que cuenta con aparcamiento propio).

El Ayuntamiento alega que el proyecto cuenta con un estudio de demanda vecinal de aparcamiento. Según sus datos, en la zona existen 5.812 vehículos matriculados y la oferta municipal, entre plazas de superficie (en zona verde y zona azul) y el aparcamiento de la calle del Pez Volador, suman 4.479. Es decir, quedan 1.333 plazas insatisfechas, que, sólo en parte se cubren con la oferta del nuevo parking. Sin embargo, las vecinas aseguran que todos los edificios limítrofes poseen plazas de aparcamiento e incluso una iglesia cercana posee otro aparcamiento privado de pago. Además, muestran varios anuncios de alquiler de plazas del aparcamiento de Pez Volador porque no se usan esos espacios.
Plan de viabilidad
En el Consistorio se basan también en un plan de viabilidad al respecto que se redactó en 2005. Los vecinos responden que el plan de viabilidad está desfasado porque cuando se redactó no había zona verde y azul en esa zona del barrio. Con lo cual, según África Planet, una de las portavoces de la protesta, la infraestructura no está justificada ni por capacidad ni por tráfico.
A este respecto, los afectados han reunido 2.000 firmas que fueron presentadas en el Consistorio. Cuentan con el apoyo de las asociaciones de vecinos, que rechazan la construcción de este nuevo subterráneo, y añaden que no se les ha informado de manera correcta de la situación, a pesar de que el proyecto salió a información pública del 28 de febrero al 28 de marzo de 2008, porque no son residentes en la zona.

Los vecinos aseguran que el ruido que van a tener que soportar los niños va a ser de 65 decibelios de media durante toda su jornada escolar. Reivindican que se considere al colegio como zona sensible dentro del Mapa Estratégico del Ruido municipal. Sin embargo,
la normativa no contempla los colegios como zonas de este tipo. Por otra parte, fuentes de los centros escolares temen problemas derivados de las obras en la estructura de los edificios, ya que están construidos sobre una escombrera y han tenido problemas de cimentación y grietas, que obligaron a realizar obras hace seis años.
Traslado de rampas de acceso
También se denuncia que el proyecto carece de un plan de evacuación para los centros, la creación un acceso alternativo y no se asegura la viabilidad de los servicios de emergencia. El Ayuntamiento asegura que ya ha contemplado medidas funcionales para llevar a cabo estas actuaciones en la redacción del proyecto. Además, propone cambios en el diseño y en los trabajos del aparcamiento. Cambiarán las rampas de acceso de acera, trasladándose a la más cercana a la piscina. Además, se realizará un cerramiento opaco de dos metros de alto en todo el recinto de la obra para evitar accesos indeseados. Por último, en el plano operativo se pararán las obras y los vehículos en las horas de entrada y salida de los escolares y los señalistas del proyecto facilitarán el tráfico a los vehículos privados con origen o destino a los colegios.

Los vecinos critican también que el Ciudad de Roma es un colegio que imparte campamentos de verano y ya no va a ser posible durante los dos próximos años por la obra. El Ayuntamiento ha ofrecido como alternativas los centros Francisco de Quevedo y las Escuelas Aguirre. Mientras tanto, según fuentes municipales, este verano se pretenden acometer los momentos más ruidosos de la obra: la construcción de las pantallas del aparcamiento y la demolición de pavimentos. Cuando regresen los chavales, ya estará concluido el apantallamiento del parking y el primer sótano.
Este conflicto de intereses se llevó al Pleno de la Junta de Retiro, donde se acordó una reunión a tres bandas entre los afectados, el Área de Obras y Espacios Públicos del Gobierno municipal y la empresa adjudicataria, Sacyr Vallermoso. No fue posible. Este jueves ambas asociaciones realizarán una cacerolada ante la puerta del colegio para protestar por la construcción del PAR.