Hablemos de sexo, por favor
jueves 21 de mayo de 2009, 00:00h
Actualizado: 29/05/2009 13:05h
Hablemos de sexo, por favor. Aprovecho el espacio que me deja Madridiario para defender la medida del Gobierno de España de permitir la libre venta, en farmacias, de la llamada píldora del día después. Estas son mis razones:
(1º) La píldora poscoital es un método anticonceptivo y no abortivo. Hay que mirar el conjunto del puzzle y no quedarse en visiones parciales interesadas. La venta en farmacias, y sin prescripción médica, de la píldora poscoital, es una medida más en el objetivo de mejorar el acceso a métodos anticonceptivos por parte de la sociedad, en especial, de los más jóvenes. Baste un dato: en 2007, los números indican un repunte de los embarazos no deseados entre la población menor de 18 años, y, por consiguiente, del número de abortos. Hay que facilitar los métodos anticonceptivos necesarios para no llegar a la decisión difícil de interrumpir el embarazo voluntariamente. Y vender en las farmacias la píldora del día después es una medida acertada.
(2º) Todos los países de nuestro entorno, Francia, Dinamarca...incluso, Estados Unidos, permiten vender la píldora del día después en las farmacias. Por cierto, con muy buenos resultados en cuanto a la reducción del número de embarazos no deseados y de abortos. Sólo un dato: en Francia desde que se permitió su venta en las farmacias, ha bajado el número de abortos en un 20%. Algo tendrá que ver. O ¿consideran los oponentes a su libre venta, por ejemplo, nuestro Alcalde Gallardón, que su amigo Sarkozy es un irresponsable por permitir la venta de la famosa píldora en farmacias sin prescripción médica?
(3º) La medida del Gobierno de España viene a igualar el derecho de la mujer a planificar libremente su vida familiar, viva en la ciudad que viva. Sólo 10 de las 17 Comunidades Autónomas dispensan la píldora del día después en sus centros de salud. Madrid no se encuentra entre ellas. Por lo que existe una desigualdad evidente que hay que solucionar. No es normal que los jóvenes madrileños que hayan sufrido un problema en su relación afectivo sexual tengan que peregrinar a otras regiones para poder acceder a este tipo de medicamento.
(4º) No es lo mismo dispensarlas a través de un centro municipal o autonómico, que poder adquirir la píldora libremente en una farmacia. Me explico. La píldora poscoital va perdiendo eficacia conforme pasan las horas desde que se produce, llamemos, el accidente en la relación afectivo sexual. Al dispensarse en centros públicos cerrados durante los fines de semana, muchas parejas deben esperar a que llegue el lunes para poder adquirirla; con la consiguiente pérdida de eficacia de este método anticonceptivo. Hay que normalizar las relaciones afectivo sexuales, también, cuando surgen problemas y es necesario optar por medidas excepcionales como es la toma de la píldora del día después. Y para ello, su venta en las farmacias, al precio de 20 euros, es medida correcta.
(5º) En contra de vender en las farmacias la píldora del día después, se suele argumentar que los jóvenes optaran por este método anticonceptivo de manera recurrente. Nada más lejos de la realidad. Qué poco se fían de nuestros jóvenes. Los chavales saben que el método anticonceptivo más eficaz, también frente a enfermedades de transmisión sexual, es el preservativo. Por cierto, los críticos a la medida se olvidan de la importante labor pedagógica que el farmacéutico realiza entre la población. Igual de importante que la de los médicos en cuanto a información y asesoramiento médico.
Lo que hay que hacer es continuar educando a nuestros jóvenes en todo lo que tiene que ver con las relaciones afectivo sexuales. Algo que el Gobierno de España está impulsando de manera responsable con este tipo de medidas, que provocan, además, un debate muy necesario en una sociedad que ve cómo sube de manera alarmante el número de embarazos no deseados. Así que hablemos de sexo, y mucho, por favor.
Pedro Sánchez.
Concejal socialista del Ayuntamiento de Madrid.