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Ensanche de Vallecas: el barrio lento

Ensanche de Vallecas: el barrio lento

Por Miguel Ángel Medina
domingo 01 de abril de 2007, 00:00h
Avenidas de ocho carriles sin un sólo semáforo, calles cortadas, edificios habitados sin agua y pocos equipamientos. El panorama que presentan los vecinos del PAU Ensanche de Vallecas dista mucho de ser perfecto y se agrava por los retrasos en la entrega de viviendas, prevista en principio para 2004. En lo positivo, los futuros habitantes de este desarrollo del sur destacan que el barrio va a ser uno de los mejores de Madrid, pero critican que el ritmo es todavía demasiado lento.

* Galería fotográfica del Ensanche de Vallecas
El 'ecobulevar' del PAU de VallecasEl PAU del Ensanche de Vallecas es un desarrollo peculiar. Muchas de sus calles permanecen cerradas, no tiene ni un sólo semáforo, pese a tener avenidas de más de ocho carriles, y algunos de sus habitantes no tienen agua. Pero ya tiene una asociación vecinal. "Hemos tenido muchos problemas y retrasos con las entregas de vivienda, por eso nos constituimos en asociación en 2003", explica Rosa María Pérez, presidenta de la asociación de vecinos del PAU del Ensanche de Vallecas, que tiene unos 180 socios y una página web (www.paudevallecas.org) que visitan unas 1.600 personas al día.

Construcción de un centro de salud en el Pau de Vallecas"El barrio está diseñado racionalmente, con muchas parcelas dotacionales y en el futuro será un gran barrio, pero tenía que haberse entregado en 2004 y ahora, en 2007, es cuando se está empezando a entregar", señala Enrique Villalobos, futuro vecino del Ensanche.  Esto se explica "porque ha habido un problema de falta de previsión del Ayuntamiento de Madrid, además de un interés claro por parte de las constructoras de subir el precio de los pisos", dice este vecino.

Viviendas nuevas en el barrio. Abajo, una farmacia, único comercio de la zonaVillalobos cuenta que "en noviembre de 2004 se subió el precio del módulo de la vivienda protegida más de un 30 por ciento y  muchas constructoras no empezaron a construir hasta que no subió este módulo".  "Mi vivienda iba a costar 12 millones de pesetas y nos lo iban a dar en 2004; pero subieron el módulo y me ha costado casi 23 millones, y todavía no me lo han entregado", dice Juan Francisco Quero, miembro de la misma asociación vecinal.

Las previsiones hablan de que el barrio va a tener 26.000 viviendas, con una población de unas 80.000 personas y va a formar parte del distrito de Vallecas Villa. Por ahora, se han entregado unas 4.000 de estas casas, la mayoría para jóvenes y en gran parte procedentes del sur de Madrid.

Un camión sirve de aljibe de agua para un edificio recién entregado en el barrio Algunas de las viviendas que ya están entregadas y en las que viven vecinos tienen graves carencias, como falta de agua potable. "Hay gente a la que le han entregado el piso sin agua potable y tienen que aguantarse con un camión que sirve como aljibe", denuncia Juan Francisco Quero. También hay, por ahora, problemas para la instalación de teléfonos, ascensores, y para la recogida del correo. Además, hay calles enteras donde no funciona una sola farola.

Calles cortadas en un barrio nuevo
Llama la atención la cantidad de calles cortadas. "Muchas están cortadas por la falta de recepción, sólo están abiertos unos itinerarios básicos por donde se puede ir en coche", asegura Enrique Villalobos. Los problemas de tráfico se agrandan porque "hay muchos vehículos pesados por las obras, y no hay ni un sólo semáforo diseñado dentro del proyecto del PAU". Y eso que cuenta con avenidas de ocho o diez carriles. Como en otras cuestiones, los vecinos se han movilizado para pedir semáforos al Ayuntamiento y parece que el Gobierno municipal va a destinar una partida de dos millones para instalarlos en 36 puntos negros.

En cuanto a comunicaciones, "habrá tres paradas de Metro, una antes de la M-45 y dos después". Mientras tanto, los primeros habitantes cuentan con un servicio especial de autobuses que une el barrio con la estación de Congosto, en la línea 1 de Metro. "Por ahora, es muy difícil vivir aquí sin coche porque no hay ni un solo comercio, ni servicios, y para cualquier cosa hay que desplazarse al menos hasta Congosto o Santa Eugenia". Tampoco está abierta la mayoría de las entradas desde la M-45, que divide en dos el barrio y sobre la que se levantan tres puentes que unen ambas zonas.

Centro de atención a drogodependientes en construcciónRespecto a los equipamientos, "se están construyendo un centro de salud, una escuela infantil, un colegio, y un Centro de atención a drogodependientes", dice Rosa María  Pérez, presidenta de la asociación vecinal . Hay muchas otras parcelas reservadas para estos fines, pero en 2007 no se ha consignado ninguna partida presupuestaria para su construcción. "Es difícil que antes de 2010 se ponga en marcha algún equipamiento más y para entonces ya habrá mucha gente viviendo aquí". Eso supondrá "un colapso" en los centros que actualmente funcionan en Villa de Vallecas, que hoy en día no dan abasto para todo el distrito.

Uno de los "árboles bioclimáticos" del "ecobulevarLa presidenta de la asociación vecinal explica que "por ahora tiendas no hay, sólo hay una farmacia y algún banco, todavía sin abrir". Esperan que se abra algún pequeño comercio y algún bar pero no a corto plazo. "Y va a haber pocos, porque la mayoría se concentrará en el centro comercial, y no habrá muchos locales". En este barrio se abrirán dos grandes superficies comerciales y también está previsto que haya unas oficinas de la Policía Municipal.

La cabeza tolteca, llamada por los vecinos "el cabezónEn el lado positivo, el barrio tiene un 'ecobulevar', con unas estructuras de metal denominadas "árboles ecológicos", que se convertirá en una de las zonas más interesantes del nuevo desarrollo. También está aquí "la cabeza Tolteca", destinada a convertirse en una seña de identidad para los vecinos, que ya la denominan "el cabezón". "El barrio tiene grandes avenidas, muchas zonas verdes, como el parque de La Gavia, donde se suponía que venía el canal de aguas bravas para las Olimpiadas", apunta Villalobos. "Va a ser un barrio moderno. A la larga va a estar muy bien y es el barrio que queremos, pero nos va a costar mucho".


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