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Fuentes viajeras

Fuentes viajeras

domingo 22 de febrero de 2009, 00:00h
El Ayuntamiento de Madrid, en la más pura tradición de la Capital, anuncia su intención de trasladar las fuentes de la plaza de Colón a la de Legazpi, si es técnicamente factible. Poco más de treinta años han logrado permanecer en su primer emplazamiento. Se construyeron cuando Colón fue reformado, llevándose la estatua a la nueva plaza abierta sobre el solar de la antigua Casa de la Moneda. El Descubridor volverá a su ubicación primitiva.
Esto de cambiar de sitio las fuentes públicas –como los monumentos- es habitual desde el siglo XIX. Pocas se han salvado de viajar por la geografía urbana, bien por motivos estéticos, por caprichos de regidores o porque las obras públicas obligaron a ello. Algunas, entre traslado y traslado, se perdieron para siempre.

Cuando el Canal de Isabel II consiguió traer el agua a Madrid, se conmemoró con una fuente en San Bernardo que acabó en la Puerta del Sol, de donde había desaparecido ya la primitiva que estaba frente a la iglesia del Buen Suceso desde el siglo XVIII. Se había llevado a la plaza de las Descalzas. Aquel surtidor que causó la admiración en 1860 fue llevado más tarde a la glorieta de Cuatro Caminos. Allí terminó su historia.

Tras esa fuente en el centro madrileño, se instalaron otras en las distintas reformas que ha sufrido –y sufre- Sol desde que la Desamortización de Mendizábal provocó la ruina de los edificios religiosos monumentales que se levantaban en esa plaza. Para no ser demasiado prolijos, reseñaremos que las fuentes instaladas en 1950 se llevaron en 1985 a Vallecas. Fueron sustituidas por las actuales. Bueno, por la actual ya que una de las dos se retiró cuando comenzaron las obras de Fomento.

Seguramente la conocida como Fuente de la Fama, proyectada por Pedro de Ribera en la primera mitad del siglo XVIII también ha sido viajera. Estuvo en la plazuela de Antón Madrid. En 1928 fue trasladada al Paque del Oeste. Finalmente recaló en los jardines que llevan el nombre del arquitecto, junto al museo municipal, en la plaza de Barceló.

Ni la Cibeles, uno de los iconos de Madrid, se ha librado de moverse, auque en su caso la ubicación actual dista pocos metros de la que tuvo desde su instalación el año 1782 hasta 1895. Ese año se llevó al centro de la actual plaza y se giró para que mirara la diosa hacia la calle Alcalá. Originalmente estaba enfrentada a la fuente de Neptuno. El agua comenzó a manar en el nuevo emplazamiento el 15 de mayo, fiesta del Patrón. Se mejoró su ornamentación y se elevó un poco sobre el nivel de la calle. A todos los madrileños les gustó ese cambio.
 
Otras veces ha sido el traslado de estatuas lo que ha dado origen a bellas fuentes. La que existe en el centro de la plaza de Oriente se instaló en 1844 aprovechando un movimiento de la estatua de Felipe IV, que coronaba el viejo alcázar. No era este el destino que había querido Don Juan de Austria “El Chico”, pero ahí se quedó y ha tenido suerte: no se ha movido.

Hace poco más de diez años se quitó de la Glorieta de San Vicente la fuente homenaje a Juan de Villanueva para llevarla al Parque del Oeste. Y eso que sólo llevaba en esa glorieta desde 1952. Claro que la fuente se había levantado en el solar donde estuvo la puerta reconstruida por Sabatini en 1775. Se derribó y para reconstruirla, se hizo el traslado de la fuente. Rocambolesco.
La fuente conocida popularmente como “de la alcachofa”, diseñada por Ventura Rodríguez, pasó  de su emplazamiento original en el Paseo del Prado al Parque del Retiro.

Algunas fuentes que tuvieron una finalidad menos ornamental, como las de Humilladero, tras permanecer cegadas en los últimos años, fueron definitivamente destruidas el pasado año 2008. Triste destino para estos chorrillos populares, como el de la Priora, el de Leganitos, el del Caño Dorado o el del Piojo que, al no tener carácter monumental, fueron desapareciendo. Y una curiosidad para los republicanos. En la calle Cabestreros sigue manando desde 1934 una fuentecilla –poco más que un pilón y un grifo- que lleva esta inscripción: “República Española. Ayuntamiento de Madrid.”

Antonio Castro.
Cronista de la Villa.

Antonio Castro

Cronista Oficial de la Villa

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