La escritora Rosa Regàs, figura esencial desde el último siglo para la literatura contemporánea española, fallecía ayer a los 90 años de edad. Ganadora del Premio Nadal (1994) y el Premio Planeta (2001) entre otros, Regàs accedió a la Dirección de la Biblioteca Nacional de España en 2004.
Su proyecto destacó por su afán de apertura de la institución a nuevos públicos. Afirmó que “los tesoros de la Biblioteca pertenecen al pueblo y que 300 años de acumulación de saber han de estar a disposición de todos los ciudadanos y ciudadanas”.
Pasó la Guerra Civil en Francia hasta su conclusión, cuando ella tenía 6 años. Licenciada en Filosofía y Letras por la Universidad de Barcelona, trabajó en la editorial Seix Barral de 1964 a 1970, año en el que fundó la editorial La Gaya Ciencia, y las revistas Arquitectura Vis y Cuadernos de la Gaya (1976).
De 1983 a 1994 trabajó como traductora para las Naciones Unidas en ciudades como Ginebra, Nueva York, Washington, Nairobi y París.
De 1994 a 1998 fue directora del Ateneo Americano de la Casa de América. Entre sus publicaciones podemos encontrar innumerables novelas, relatos, cuentos, artículos y libros de viajes.
Entre sus reconocimientos, Rosa Regàs fue galardonada con el Premio Nadal, el Premio Planeta, el Premio Biblioteca Breve, el Premios Ciudad de Barcelona, el Premio José Luis Sampedro y la Legión de Honor francesa. La Generalitat de Cataluña le concedió la Cruz de San Jordi.
Sus obras más conocidas fueron 'Memoria de Almator' (1991), 'Azul' (1994), 'Luna lunera' (1999), 'La canción de Dorotea' (2001), 'Diario de una abuela de verano' (2004) y 'Música de cámara' (2013).
Desde que se conoció su fallecimiento, numerosos representantes del mundo de la cultura y la política han lamentado su fallecimiento y se han despedido de ella a través de las redes sociales.