400 asistentes apoyaron con su presencia la solidaridad activada por el movimiento jurídico Abogacía Humanista que perseguía apoyar “La Casita”, un proyecto social de la ONG del padre Ángel, Mensajeros de la Paz, en el corazón de Madrid, desde el cual atienden diariamente a 36 menores de entre 0 y 12 años.
El acto contó con las intervenciones de los juristas Delia Rodríguez en representación del think tank Abogacía Humanista, y Juan Gonzalo Ospina, diputado del ICAM, quien hacía referencia a que “la abogacía del siglo XXI tiene que ser una abogacía solidaria o no será”, aplaudiendo a los presentes en un día donde “lo que hemos conseguido son hechos, no palabras”, dado que “la solidaridad es una tarea que nos compete a todos”, exponía el abogado penalista.
EL MUNDO JURIDICO MADRILEÑO UNIDO
En el acto, conducido por la presentadora de televisión Luján Argüelles este pasado miércoles, participaron más de 100 despachos de abogados madrileños, asociaciones profesionales y universidades, reuniendo desde despachos colectivos como Garrigues o Broseta, a abogados con firmas propias como la experta en familia Isabel Winkels, Javier Pujol, o el reconocido penalista José Antonio Choclán, destacando por la parte docente la Universidad de Nebrija, ISDE o la Universidad Autónoma de Madrid entre otras. Un acto que no pasó desapercibido para la presentadora de TVE, que reconoció el esfuerzo organizativo: “visto desde fuera, este tipo de eventos me parecen un ejemplo a imitar por todas las profesiones”.
EL COMPROMISO DE UNA PROFESIÓN
También destacó el espíritu logrado con la cita Sergio Mella, director general de Mensajeros de la Paz, agradeciendo que “más que la cantidad, lo que hoy es más importante destacar es el compromiso de una profesión”, indicando que con lo recaudado hoy se permitirá asegurar la alimentación de diez menores durante un año en el centro de ayuda a la conciliación familiar y laboral de familias en situación de vulnerabilidad, ubicado en el madrileño barrio de Lavapiés.
UN EVENTO SOLIDARIO CON CARÁCTER FESTIVO
Después de las breves intervenciones el afterwork dio paso a un tiempo de relajación entre profesionales donde compartieron los jardines de la Casa Club de Madrid en una tarde amenizada por la voz en directo a cargo de Jaime Terrón, “un artista solidario que se prestó a actuar de forma desinteresada”, recordó Luján en su presentación.