01/12/2016@16:42:54
El relicario del monasterio de La Encarnación es una de las salas más peculiares de este cenobio que fundaron Felipe III y su esposa Margarita de Austria. Esta última no llegó a ver realizada su obra. Falleció poco después de la colocación de la primera piedra en 1611. Estuvo terminado en 1616. Este año conmemoran el cuarto centenario de su apertura. La orden de las Agustinas Recoletas ha sido siempre su moradora y la encargada de custodiar sus tesoros.