OBITUARIO
23/07/2015@09:05:26
A Pepito Sazatornil le vino la vocación de actor –eso afirmaba él- cuando tuvo que hacer de angelito de la Anunciación en los célebres Pastorets catalanes. Tenía seis años. Pero sus padres frenaron sus ímpetus hasta que cumplió los trece. Entonces entró en la sociedad teatral La Lealtad en la que se fogueó durante ocho años. Así que a los veintiuno, y con más de trescientas funciones de aficionados a la espalda, decidió hacerse actor profesional. Y entró de segundo galán en la compañía de Pío Davi y María Vila, especialistas en teatro catalán en la primera década tras la Guerra Civil.