La red de transportes de Madrid podría acoger, a día de hoy, unos Juegos Olímpicos. La candidatura ha calculado que en unos hipotéticos Juegos visitarían la ciudad dos millones de personas. La red de comunicaciones de la ciudad permite acoger diariamente, en agosto, una media de 3,19 millones de personas.
La capital es una ciudad de ciudades. Muchos de sus 21 distritos tienen más población que capitales de provincia y de comunidad autónoma. Eso requiere unas infraestructuras de conexión muy sofisticadas que prevean el movimiento de un montón de gente. A día de hoy, en un mes de agosto (fecha en que se celebran los Juegos de verano) la ciudad puede transportar a casi 99 millones de personas. Es decir, 3,19 millones de viajeros a diario. En temporada no estival, el rendimiento es de 9,1 millones de viajeros cada jornada.
En todo caso, existe una capacidad suficiente para dar servicio a una olimpíada. Fuentes de la candidatura madrileña estiman que tendríamos dos millones de visitantes diarios. Es decir, habría capacidad de sobra para atender las necesidades de los Juegos. La puntuación de sobresaliente que dio el COI a la ciudad en este sentido certifica la calidad del servicio en avión, tren, metro, autobús y bicicleta.

Todas las administraciones que participan en este servicio se han volcado desde el principio para que esta realidad esté a la altura de una cita de este calibre. Y es que éste es el concepto con el que trabaja la candidatura de la ciudad: convertir la urbe en una zona olímpica interconectada por transportes ecorresponsables que permita el acceso adecuado de los habitantes y visitantes a las zonas habilitadas para el ejercicio del deporte. Principalmente, a la Villa Olímpica -el corazón de los Juegos de Madrid- y al río Manzanares -el pulmón de la candidatura-.
La importancia del transporte público
Según Javier Sobrino, gerente de operaciones de Madrid 2016, "no se trata de hacer grandes modificaciones en la redes de transporte porque la ciudad ya cuenta con ellas, sino dar importancia a conceptos básicos en una ciudad olímpica como el uso del transporte público, la movilidad sostenible y el uso de energías renovables".
Agrega que para eso "se van a primar los usos de medios de transporte ecológicos". Para Sobrino cobran importancia estratégica cinco pilares fundamentales: el transporte peatonal, el transporte ciclista, la conexión con el centro de la ciudad, la conexión con las subsedes y la conexión aeroportuaria.

"La ciudad tiene que convertirse en una villa olímpica por la que pasear que sea, no sólo un lienzo deportivo, sino un espacio adecuado para realizar actos culturales y sociales", explica Sobrino. El planteamiento de Madrid 2016 y, por extensión del Ayuntamiento, estriba en que el visitante y el deportista pueda ir andando de su hotel a la Villa Olímpica, pues todas las sedes de competición y entrenamiento se encuentran a 12 o menos kilómetros.
Una distancia que se podrá recorrer a pie o sobre dos ruedas. La candidatura ha dado una importancia fundamental a la bicicleta. El gerente de operaciones de Madrid 2016 comenta que "el anillo olímpico y el carril bici que se está implantando por toda la ciudad son la muestra de la importancia que estamos dando y vamos a dar a la bicicleta".
Más espacio para la bicicleta
Sobrino asegura que medidas como el Plan Director de Movilidad Ciclista y numerosas actuaciones generales y puntuales van a ampliar enormemente la capacidad de este medio de transporte en la ciudad y en su vinculación entre los dos ejes del complejo olímpico. Avanza que se ha contemplado incrementar las conexiones ciclistas en toda la zona 'corazón' de los Juegos, que confluye en La Peineta.

La conexión transversal por los 21 distritos de la ciudad se basará en dos transportes fundamentales: el autobús y el Metro. La Empresa Municipal de Transportes trasladó en 2007 un promedio diario de 1.248.000 viajeros, según fuentes de EMT. En el mes de agosto EMT transportó hasta 30 millones de viajeros. Con sus 208 líneas (7 universitarias, 38 nocturnas y 163 diurnas convencionales), permitiría la conexión de la candidatura con cualquier punto de la ciudad, incluidos lugares clave como hospitales o centros culturales de importancia.
Más concretamente, EMT permite la conexión directa con las zonas dedicadas a los Juegos con varias líneas que ya cubren esas zonas. A Ifema llegan dos líneas de EMT: la 112 (desde Mar de Cristal) y la 122 (desde Avenida de América). Cerca de la Peineta paran las líneas 38 y 140. Por Madrid Río, no hay líneas específicas de EMT actualmente, aunque el curso del río está jalonado por 34 líneas. Además, la entidad municipal prevé crear una línea que recorra este entorno ecológico privilegiado de la ciudad.
Conexión bajo tierra
En el caso del suburbano, según fuentes de la entidad regional, en 2007 transportó diariamente a 2,5 millones de viajeros de media y, sólo en agosto, a unos 39,6 millones de viajeros. Metro está conectado con la mayor parte de las sedes y con Getafe (subsede de remo), destacando la conexión con Ifema, la Peineta y el Río.
Y es que el 76 por ciento de los ciudadanos de la Comunidad de Madrid tienen una estación de Metro a menos de 500 metros de su domicilio, lo que fomenta la movilidad al lugar de competición y entrenamiento.
Otras subsedes como Aranjuez o Valencia correrán a cargo de Renfe. El cercanías acogió en 2007 un millón de pasajeros diarios y alrededor de 25 en el mes de agosto. Fuentes de la empresa nacional indicaron que el transporte con las subsedes regionales está garantizado así como la conexión con otras ciudades del país vinculadas a la candidatura como Córdoba, Mérida, Barcelona, Valencia y Málaga. La capital levantina va a ser una de las grandes beneficiadas en este proceso, pues se está trabajando en llevar el AVE a la Valencia en los próximos cuatro años.
Transporte adaptado
Estos tres medios de transporte, así como el aeropuerto de Barajas, cuentan con numerosos avances para facilitar la movilidad a personas discapacitadas. No hay que olvidar que ser sede olímpica implica ser sede paralímpica y que se requieren numerosos requisitos muy exigentes para la perfecta adaptación y movilidad de las personas con más problemas en este aspecto.
El transporte en Madrid trata de resolver este problema gracias a elementos tecnológicos como es el caso de ascensores, rampas, avisos sonoros y luminosos, o información en braille.

Por último, el avión se ha convertido en la pieza última y fundamental de este engranaje de transportes. La conexión internacional y con la única subsede que no cuenta con transporte ferroviario, Palma de Mallorca, se ha garantizado gracias a las numerosas conexiones con las que cuenta Barajas, así como su capacidad.
En 2007, el aeródromo de Madrid trasladó a 52.110.787 pasajeros y acogió 483.292 operaciones. Para Sobrino, "el aeropuerto es un elemento estratégico esencial del transporte para unos posibles Juegos Olímpicos" Y agrega: "Vamos a trabajar porque todas las administraciones incentiven sus redes de transporte en la ciudad para tener la mejor comunicación para los Juegos".