Las obras de remodelación de la calle Alonso Cano, en el distrito madrileño de Chamberí, permitirán ganar 1.211 metros cuadrados de espacio peatonal y crear 430 metros cuadrados de nuevas zonas ajardinadas.
El proyecto contempla la plantación de 120 árboles y más de 1.950 arbustos en el tramo comprendido entre las calles José Abascal y Raimundo Fernández Villaverde, según ha informado el Ayuntamiento de Madrid.
La delegada de Obras y Equipamientos, Paloma García Romero, ha visitado este domingo los trabajos junto al concejal de Chamberí, Jaime González Taboada. La actuación comenzó este mes de julio, cuenta con una inversión de 4,4 millones de euros y se prolongará previsiblemente hasta el verano de 2027.
La intervención busca reequilibrar el espacio público, mejorar la seguridad y continuidad de los recorridos peatonales, integrar el transporte público y reforzar la infraestructura verde.
La calle mantendrá un único carril de circulación y bandas de estacionamiento en línea a ambos lados. Además, se creará una franja de servicio junto a las aceras para concentrar alcorques, alumbrado y mobiliario urbano, dejando libre de obstáculos el espacio destinado al paso de los peatones.
El proyecto incluye ampliaciones puntuales de las aceras mediante espigones verdes, concebidos como zonas de estancia protegidas del tráfico y equipadas con bancos y vegetación. También se instalarán jardineras y se priorizarán especies de hoja caduca adaptadas al entorno urbano para contribuir a reducir el efecto isla de calor.
Las aceras combinarán losas de hormigón en el itinerario peatonal accesible y adoquines en la banda de servicio, mientras que la calzada se pavimentará con aglomerado asfáltico.
La remodelación prevé también la colocación de más de medio centenar de bancos y la renovación completa del alumbrado con luminarias LED de alta eficiencia energética. La disposición de las farolas se modificará para mejorar la uniformidad de la iluminación.
Asimismo, se instalarán dos nuevos colectores bajo las bandas de aparcamiento para recoger el agua de lluvia y conducirla hasta la red municipal, con el objetivo de evitar acumulaciones en la vía.
“Se va a hacer la calle mucho más accesible para el peatón y con mayor calidad ambiental”, ha señalado García Romero, quien ha destacado que la actuación permitirá crear un espacio “muy cómodo para pasear” y mejorar la calidad de vida de los vecinos de Chamberí.