Cada vez son más las empresas y los profesionales que buscan alternativas al alquiler de una oficina tradicional. El coworking comenzó como una respuesta a la necesidad de disponer de un lugar de trabajo flexible y económico. Ahora se ha consolidado como una práctica habitual en Madrid y en el resto de España. Y es que estos lugares se adaptan tanto a profesionales que lo necesitan de forma puntual como a equipos que lo necesitan a largo plazo. Y la reducción de costes suele ser uno de los motivos principales.
Un entorno pensado para diferentes necesidades laborales
Los espacios de coworking reúnen a profesionales con perfiles muy diferentes. Entre ellos se encuentran personas autónomas, pequeñas empresas, nómadas digitales, emprendedores o incluso empresas que necesitan una oficina para celebrar reuniones o que buscan una sede temporal. Así, cada perfil tiene unas necesidades laborales específicas y considera que el coworking es la mejor respuesta a ellas. Los espacios de coworking en Madrid de Obaflow, por ejemplo, disponen de una gran variedad de áreas. Cada uno de ellos viene acompañado de fotografías, reseñas y precios detallados. Además de una comparativa de los mejores espacios en función de los datos antes mencionados.
Precios para todos los bolsillos
Una de las características que tienen es la variedad de opciones y precios. Nadie queda fuera de ellos porque existen diferentes presupuestos que se adaptan a todos los bolsillos. Aparte, al evitar los gastos propios del alquiler tradicional de una oficina, así como sus correspondientes costes, muchas empresas lo consideran una solución realmente económica. Ahora mismo, la media se sitúa en los 262 euros al mes en Madrid. Los precios más caros se concentran en barrios como el de Salamanca, más seguros y mejor equipados, y los más baratos en Chueca o Chamberí. Por último, alquilar un espacio de coworking durante más de 6 meses suele estar asociado a un descuento.
Tipos de espacios de coworking
En Madrid pueden encontrarse diferentes formatos de espacio de trabajo. Ninguno es mejor que otro, cada uno responde a unas necesidades específicas:
Coworking
El más célebre de los espacios de trabajo compartido. Aquí los profesionales desarrollan su actividad en un mismo entorno, compartiendo servicios e instalaciones.
Oficina privada
Son para los profesionales o empresas que necesiten mayor privacidad, pero sin renunciar a las ventajas del coworking. Disponen de un espacio exclusivo, pero con servicios comunes.
Espacio privado
Aquí el entorno ya es independiente. Está destinado para empresas que buscan confidencialidad en sus actividades y una mayor tranquilidad.
En cuanto a los servicios y equipamientos, todas las modalidades ofrecen interesantes opciones. Desde coworking abiertos las 24 horas del día hasta otros con terrazas o zonas exteriores para descansar o tomar el aire. Entre los servicios más habituales están las salas de reuniones, el aparcamiento, el servicio de café o té e incluso algunos están equipados con una cocina.
La combinación de precios asequibles, la flexibilidad y la amplia oferta de servicios que ofrecen, han contribuido a que el coworking continúe ganando presencia en Madrid. Y se ha convertido en una excelente alternativa para profesionales y empresas que buscan un espacio laboral, pero a los que no les interesan las oficinas tradicionales para desarrollar su actividad.