Un jurado popular ha declarado no culpables a los dos hombres que se sentaban en el banquillo por el asesinato de un varón hallado con un disparo en la cabeza el 23 de noviembre de 2021 junto al estadio Coliseum Alfonso Pérez, en Getafe, al considerar que durante el juicio no ha quedado acreditada su participación en los hechos.
El veredicto ha sido dado a conocer este miércoles en una vista pública celebrada en la Audiencia Provincial de Madrid, donde el portavoz del jurado ha comunicado la decisión de absolver a ambos acusados al entender que las pruebas practicadas no permiten determinar quién efectuó el disparo mortal ni atribuirles la autoría del crimen.
La resolución llega después de que la Fiscalía mantuviera en su informe definitivo la petición de 20 años de prisión para cada uno de los procesados. El Ministerio Público sostenía que el conjunto de indicios recabados durante la investigación y analizados en la vista oral era suficiente para desvirtuar la presunción de inocencia y acreditar su implicación en el asesinato.
Para sostener su acusación, la Fiscalía se apoyó en las declaraciones de los agentes del Grupo V de Homicidios responsables de la investigación, de los policías que realizaron la inspección ocular y de los peritos de la Policía Científica.
Durante el juicio, los investigadores defendieron que la recogida y el análisis de las pruebas se ajustaron a los protocolos establecidos y rechazaron la posibilidad, planteada por una de las defensas, de que los restos de pólvora hallados en unos guantes negros localizados junto al vehículo de la víctima hubieran sido contaminados.
Asimismo, los especialistas explicaron que en el coche del fallecido se localizaron huellas dactilares correspondientes a uno de los acusados y que el análisis genético permitió identificar el ADN del otro en los guantes encontrados a pocos metros del vehículo, en los que también aparecieron residuos compatibles con un disparo. A juicio de la Fiscalía, estos elementos constituían indicios determinantes para sostener la acusación.
Sin pruebas suficientes para la condena
Las defensas, por el contrario, reclamaron la libre absolución al entender que no existían pruebas suficientes para destruir la presunción de inocencia y que los indicios científicos admitían explicaciones alternativas.
En sus declaraciones ante el tribunal, ambos acusados negaron haber participado en el crimen. Uno de ellos afirmó que el día de los hechos se encontraba celebrando el cumpleaños de su madre y justificó la presencia de su ADN en los guantes asegurando que los había utilizado durante un robo con fuerza y que después los abandonó en una jardinera del aparcamiento.
El segundo procesado reconoció por primera vez que había estado con la víctima el mismo día del asesinato, aunque explicó que ocultó ese dato durante la investigación por miedo a verse implicado. Según su versión, el fallecido le había contratado para prestarle un servicio de seguridad porque estaba siendo amenazado por "unos marroquíes" en el contexto de un conflicto que podría estar relacionado con un supuesto "vuelco" de droga.
Tras varios días de deliberación, el jurado ha concluido que no existen pruebas suficientes para determinar cuál de los dos acusados realizó el disparo que acabó con la vida de la víctima ni para considerarlos responsables del homicidio, por lo que ha emitido un veredicto de no culpabilidad para ambos procesados.