Bodegas Carrascas ha iniciado una nueva etapa marcada por el refuerzo de su actividad en Madrid, coincidiendo con cambios en la dirección de la compañía y la salida al mercado de nuevas referencias.
La bodega, ubicada en El Bonillo (Albacete), prevé ampliar su presencia en la capital mediante acciones vinculadas a la restauración y la formación gastronómica, en un momento de crecimiento de la oferta enológica y culinaria madrileña.
La estrategia coincide con la incorporación de Manuel Emilio Arroyo como director general y con el lanzamiento de la añada 2025 de 'El Tomillo y el Viento Bailan', uno de los vinos más representativos de la firma. La iniciativa pretende acercar al público madrileño un proyecto vitivinícola desarrollado durante más de veinte años en Castilla-La Mancha.
Un proyecto que nace de la tierra
Carrascas nació en 2004 en El Bonillo por iniciativa de la familia Payá. Su primera cosecha llegó al mercado en 2012 y desde entonces la bodega ha desarrollado una producción basada en viñedos situados a 1.000 metros de altitud sobre suelos arcillo-calcáreos.
En sus parcelas se cultivan variedades como viognier, chardonnay, tempranillo, merlot, syrah y cabernet sauvignon. Uno de los rasgos más característicos del proyecto es la denominación de sus vinos, inspirada en elementos del paisaje y del entorno natural. Entre sus etiquetas figuran ‘El Tomillo y el Viento Bailan’, ‘La Torpe Avutarda Descansa’, ‘Al Cobijo de una Gran Sabina’, ‘Y Solo Cuando el Río Calla’, ‘Una sombra de ciervo avanza’ o ‘Mientras cubre la luz tardía’.
En los últimos años, varios de sus vinos han sido reconocidos en concursos especializados. En CINVE 2026 obtuvo dos Grandes Oros para ‘Y Solo Cuando el Río Calla’ Chardonnay 2022 y ‘La Torpe Avutarda Descansa’ Tempranillo-Syrah 2022, además de un Oro para ‘Al Cobijo de una Gran Sabina’ Merlot-Cabernet Sauvignon 2021.
A estos reconocimientos se suman los Grandes Oros logrados en Virtus 2026 por ‘El Tomillo y el Viento Bailan’, uva Viognier 2025; ‘Y Solo Cuando el Río Calla’, Chardonnay 2022, y ‘Al Cobijo de una Gran Sabina’, variedad Merlot- Cabernet Sauvignon 2021.
Una estrategia de continuidad para una nueva etapa

La incorporación de Manuel Emilio Arroyo se enmarca en la evolución natural de un proyecto que ha venido consolidándose durante los últimos años y que ahora afronta una nueva fase de crecimiento y desarrollo.
Enólogo de formación, Arroyo cuenta con una amplia experiencia en gestión, producción, calidad, comercialización e internacionalización dentro del sector vitivinícola. Su llegada refuerza la estructura directiva de Carrascas para seguir avanzando en los objetivos marcados por la compañía, impulsando su posicionamiento y ampliando su presencia en nuevos mercados.
Esta nueva etapa se construye sobre el trabajo realizado hasta ahora y mantiene intactos los valores que han definido el proyecto desde sus orígenes: el compromiso con la calidad, el respeto al territorio y una visión de largo plazo.
Desde la empresa destacan también la importante labor desarrollada por Rafael Veas durante los últimos años; una etapa clave para consolidar la estructura de Carrascas, fortalecer su identidad y sentar las bases sobre las que hoy se impulsa esta nueva fase de crecimiento.
¿Por qué Madrid?
Madrid concentra una de las escenas gastronómicas más activas del país y reúne a restaurantes, escuelas de cocina, distribuidores, sumilleres y consumidores interesados en la cultura gastronómica y el vino.
La capital se ha convertido además en un punto de encuentro para productores y profesionales del sector, favoreciendo la difusión de nuevos proyectos y referencias enológicas.
En este contexto, Carrascas ha situado Madrid entre sus principales objetivos de desarrollo durante esta nueva etapa.
Según explica Manuel Emilio Arroyo, “Madrid es un espacio de encuentro entre profesionales, aficionados y consumidores interesados en descubrir nuevas propuestas gastronómicas y vinícolas. Para nosotros representa una oportunidad para dar a conocer el proyecto y establecer nuevas colaboraciones”.
La presencia de la bodega en Madrid se articulará a través de dos líneas principales de actuación. Por un lado, sus vinos estarán presentes en establecimientos gastronómicos como El Secr3to, D3s3o, Baro o Carús. Por otro, la firma participará en actividades formativas y catas organizadas en centros como Mom Culinary Institute, El Gusto es Nuestro y la Tienda Escuela Alambique.
Estas iniciativas permitirán dar a conocer tanto los vinos de la bodega como las características de su entorno vitícola y sus procesos de elaboración.
La nueva etapa coincide con la comercialización de la añada 2025 de ‘El Tomillo y el Viento Bailan’, elaborado exclusivamente con uva Viognier.
Con una producción de 11.000 botellas y seis meses de crianza sobre lías, este vino blanco figura entre las referencias más reconocidas de la bodega. Su lanzamiento se suma al resto de elaboraciones que conforman el catálogo de Carrascas y que comparten una identidad vinculada al paisaje manchego donde se desarrolla el proyecto.
Expansión en la capital
La expansión de Carrascas en Madrid se apoyará en la colaboración con restaurantes, centros de formación y profesionales del sector gastronómico. Con ello, la bodega busca reforzar su presencia en la capital y aumentar el conocimiento de un proyecto vitivinícola desarrollado en el entorno rural de Albacete, donde actualmente se concentra toda su actividad productiva.
La llegada a Madrid marca un nuevo paso en la evolución de una firma que continúa ampliando su presencia en el mercado nacional.