El próximo martes, 26 de mayo, se cumplen siete años desde que Isabel Díaz Ayuso concurriese por primera vez como candidata del Partido Popular a las elecciones autonómicas. Los resultados de aquellos comicios, al menos en bruto, no fueron demasiado halagüeños para la formación, que resultó segunda fuerza tras el Partido Socialista, con solo 30 escaños y 719.852 votos totales. Hoy, la situación es bien distinta. Nada que ver con la mayoría absoluta que ostenta en la actualidad.
Por poner aquellas cifras de 2019 en contexto, apenas cuatro años antes, en 2015, los conservadores habían ganado la batalla en las urnas y cosechado 48 butacas con Cristina Cifuentes como líder. Buena culpa de este notable descenso se encuentra en la irrupción de nuevas fuerzas a su derecha en el hemiciclo, como Vox, que obtuvo entonces 12 diputados y, muy especialmente, de Ciudadanos, algo más moderado, pero aún en su órbita de votantes, que pasó de apenas 17 a 26. Resulta sencillo echar cuentas. Las matemáticas no engañan. Tampoco contribuyó, y es justo decirlo, el clima -o crisis- generado a raíz de la marcha -forzada- de Cifuentes.
Fuese como fuese, Díaz Ayuso sería capaz de encauzar a tiempo el devenir de los acontecimientos y, ya en el mes de agosto, tras arduas negociaciones con Ignacio Aguado y Rocío Monasterio, fue investida presidenta de la Comunidad de Madrid con el favor de ambos. Arrancaba el primer Gobierno de coalición de la historia democrática de la región y lo hacía con el tándem PP-Cs.
A decir verdad, azules y naranjas tuvieron sus más y sus menos desde el inicio de la legislatura, nunca llegaron a entenderse del todo y en 2021 los madrileños terminarían por ser de nuevo llamados a votar. En este punto, ya sí, cifras más próxima al actual escenario: el Partido Popular de Ayuso vence y convence, recabando 1.620.213 apoyos, más del doble que en las anteriores elecciones, y 65 escaños, muy cerca de la mayoría absoluta, fijada en 69.
Es bien sabido lo que terminó ocurriendo en la siguiente cita autonómica con las urnas. De nuevo Ayuso ganadora de las elecciones y, esta vez sí, con el apoyo popular suficiente para alcanzar la ansiada absoluta: 71 escaños, seis más que en 2021, y 1.586.985 votos. Goleada inapelable. O "rodillo", según a quien se le pregunte.
Repaso histórico al margen, y sirviéndose de la efeméride, desde Sol han decidido hacer balance -triunfalista, si se permite la licencia- de estos siete años con Ayuso a los mandos de la Comunidad. "Desde entonces, la jefa del Ejecutivo autonómico ha llevado a cabo una gestión que ha situado a la región como la autonomía líder en creación de empleo, motor económico de España y referente en políticas sanitarias y sociales", celebran en un escrito remitido a Madridiario.
Milagro económico y sanitario frente a las acusaciones de "privatización"
Al hilo, el apartado económico se convierte en santo y seña para los de Díaz Ayuso. Y es que la región "se mantiene por quinto año consecutivo como la primera economía del país, al aportar el 19,8 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) nacional y registra cifras históricas de empleo, con cerca de 3,9 millones de afiliados a la Seguridad Social, avanzando hacia el objetivo del pleno empleo".
A ello se suma que, "la tasa de paro juvenil se sitúa 2,6 puntos por debajo de la media del país" y que Madrid "concentra el 62 por ciento de toda la inversión extranjera que llega a España, con un volumen acumulado de 133.129 millones de euros". Todo acompasado a una política de baja fiscalidad, con "hasta 34 rebajas de impuestos desde 2019" que permiten consolidar a la región como "la única sin tributos propios".
Otro de los ejes en los que la Administración saca pecho es la Sanidad. Acusaciones de "privatización" a un lado, el Ejecutivo presume de "renovación integral en los hospitales" de titularidad pública, siendo la futura Ciudad de la Salud la guinda del pastel.
Y, en cuanto a los recursos humanos, apostillan, "hemos trabajado en la estabilización de los trabajadores sanitarios, creando más de 6.500 nuevas plazas en plantilla desde 2019, y haciendo que unos 30.000 profesionales hayan adquirido la condición de fijos en el Servicio Madrileño de Salud. Además, se han consolidado y aprobado nuevas mejoras laborales y retributivas".
Vivienda protegida contra la crisis habitacional
Al igual que en Sanidad, el discurso de Sol en materia de vivienda pasar por ensalzar su apuesta por la colaboración público-privada para contrarrestar las voces críticas que desde la oposición acusan al Gobierno de "poner la alfombra roja a los fondos buitre". En la práctica, no aplicar la Ley de Vivienda estatal.
"Desde 2019, la Comunidad de Madrid ha construido el 40 por ciento de toda la vivienda protegida en España (...). Dentro de esta estrategia destaca el Plan Vive, que contempla 14.000 viviendas de alquiler asequible mediante colaboración público-privada, de las que 5.785 ya han sido entregadas, (...) Mi Primera Vivienda o el Plan Alquila", destacan.
Otra de las grandes apuestas, los transportes públicos, integrados además en la misma consejería que la vivienda. Y, muy especialmente, el suburbano: "Desde 2019, la red de Metro de Madrid se ha ampliado en 34 kilómetros con actuaciones como la prolongación de la línea 3 hasta MetroSur y las futuras ampliaciones de la L5 al Aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas y de la L11 hacia Conde de Casal, Valdebebas y Madrid Nuevo Norte. A ello se suman la reapertura completa de la línea 7B, la próxima automatización de la L6 y la renovación de la mitad sur de la L1, junto a la adquisición de 88 nuevos trenes y más de 600 millones de euros destinados a mejorar la accesibilidad".
Y además...
Y, en el resto de áreas de Gobierno, más de lo mismo. Díaz Ayuso está convencida de su modelo y así lo refleja. Entre los hitos más recientes reflejados en el texto, alcanzar un acuerdo plurianual para la financiación de las universidades públicas o la recuperación del proyecto de Ciudad de la Justicia.
También el impulso al Plan 40-40 para la construcción de nuevas residencias y centros de día para mayores o la consolidación de la capital como escenario de grandes eventos culturales y deportivos. Prueba de ello, los próximos conciertos de Bad Bunny en el Metropolitano o la celebración del Gran Premio de Fórmula 1 en septiembre.