El Museo Nacional del Prado presenta hasta el próximo 20 de septiembre la exposición 'A la manera de Italia. España y el gótico mediterráneo (1320-1420)', una ambiciosa muestra organizada junto a la Fundación BBVAque explora cómo los modelos artísticos surgidos en la Italia del Trecento transformaron profundamente la creación artística en los reinos hispanos mucho antes de la llegada del Renacimiento.
Comisariada por Joan Molina Figueras, jefe de Colección de pintura europea hasta 1500 del Prado, la exposición reúne más de un centenar de obras procedentes de 31 instituciones españolas y 25 extranjeras. Pinturas, esculturas, manuscritos iluminados, orfebrería, tejidos y bordados articulan un recorrido que muestra cómo los artistas hispanos reinterpretaron los modelos italianos hasta crear un lenguaje visual propio, híbrido y sofisticado.
Italia como epicentro artístico antes del Renacimiento
La muestra parte de la revolución estética impulsada en el siglo XIV por figuras comoGiotto, Duccio, Simone Martini y los hermanos Ambrogio Lorenzetti y Pietro Lorenzetti, cuyos avances técnicos y narrativos encontraron una rápida recepción en los territorios de la Corona de Aragón y Castilla gracias a las intensas conexiones comerciales, políticas y culturales del Mediterráneo.
Pinturas, esculturas, manuscritos iluminados, orfebrería, tejidos y bordados articulan el recorrido
Entre las piezas seleccionadas destacan obras de maestros italianos como Gherardo Starnina, Barnaba da Modena o Lupo di Francesco, junto a creaciones de destacados autores hispanos como Ferrer Bassa, Arnau Bassa, los hermanos Serra o Miquel Alcañiz.
Un arte mestizo y experimental
Uno de los ejes principales de la exposición es la capacidad de los artistas hispanos para adaptar y transformar los modelos italianos. El Prado subraya cómo las fórmulas trecentistas se mezclaron en la península con influencias francesas, neobizantinas y locales, dando lugar a composiciones originales que escapan de las categorías tradicionales del arte medieval europeo.
La exposición pone especial atención en el desarrollo del gran retablo monumental y en las sofisticadas técnicas polimatéricas utilizadas por los talleres hispanos. El uso del oro, los relieves y los efectos lumínicos convirtió estas obras en auténticas experiencias visuales y simbólicas destinadas a transformar los espacios de culto.
El inesperado viaje de vuelta hacia Italia
Lejos de presentar una influencia exclusivamente italiana sobre el arte hispano, la muestra concluye con un giro revelador: el impacto que la creación desarrollada en los reinos hispanos tuvo posteriormente en la propia Italia.
La exposición pone atención en el desarrollo del gran retablo monumental y en las sofisticadas técnicas polimatéricas
El ejemplo más significativo es el de Gherardo Starnina, maestro toscano que, tras trabajar en Valencia y otros territorios peninsulares, regresó a Florencia incorporando elementos del lenguaje tardogótico aprendido en España, contribuyendo así a renovar el ambiente artístico florentino de comienzos del siglo XV.
Congreso internacional y publicación académica
La exposición se completa con un volumen de investigación firmado por Joan Molina Figueras y con un congreso internacional que se celebrará en el Prado entre el 9 y el 11 de septiembre. Especialistas nacionales e internacionales analizarán entonces el alcance de unos intercambios artísticos mediterráneos que cuestionan las divisiones tradicionales entre centro y periferia en el arte medieval europeo.