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Camarín sepulcral de San Isidro
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Camarín sepulcral de San Isidro (Foto: Real Congregación de San Isidro)

Abierto al público el camarín sepulcral de San Isidro

domingo 10 de mayo de 2026, 18:26h

El camarín sepulcral de San Isidro permanecerá abierto al público desde este domingo y hasta el 15 de mayo, permitiendo a madrileños y visitantes venerar el cuerpo incorrupto del patrón coincidiendo con las fiestas de la capital.

Acudir hasta el lugar donde se custodian sus restos, en la Real Colegiata de San Isidro, ubicada en la calle Toledo, es una de las tradiciones más antiguas de la ciudad y constituye, para muchos fieles, el auténtico corazón espiritual de las celebraciones, junto con la misa solemne y la procesión del día grande.

Según explica la Real, Muy Ilustre y Primitiva Congregación de San Isidro de Naturales de Madrid, el cuerpo del santo fue trasladado a esta iglesia el 4 de febrero de 1769 por orden de Carlos III, tras la expulsión de los jesuitas de España en 1767 y la adaptación del antiguo Colegio Imperial -actual colegiata- para acoger las reliquias. Las urnas se situaron entonces en el altar mayor, con San Isidro en la parte superior y, debajo, los restos de Santa María de la Cabeza, permaneciendo allí hasta 1936.

La Congregación también recuerda que durante la Guerra Civil, ante la situación de conflicto y las revueltas populares, se decidió ocultar el cuerpo del santo, que no volvió a exponerse a la devoción pública hasta el 13 de mayo de 1939.

Integrado en el retablo mayor

En la actualidad, el camarín sepulcral se encuentra integrado en el retablo mayor, detrás de la imagen del santo. Se trata de un espacio pequeño, revestido con brocado rojo, al que se accede por una escalera desde la antesacristía y que cuenta con otra salida hacia el zaguán de la casa de la calle Colegiata.

En su interior se conserva el arca que alberga el cuerpo incorrupto de San Isidro, una pieza que, según la Congregación, es una imitación en madera de la original de plata, destruida durante la guerra, y que fue en su día un regalo del gremio de plateros de Madrid. El ataúd que se encuentra dentro, visible únicamente desde el camarín, fue donado por la reina Mariana de Neoburgo en 1692, como agradecimiento por haber recuperado la salud.

Bajo el arca del santo, puede contemplarse también, a través de una pequeña ventana, una arqueta roja que guarda los restos de Santa María de la Cabeza.

Este camarín no suele estar abierto de forma habitual: solo se puede visitar cada tercer sábado de mes tras la misa mensual, durante el quinario de San Isidro, el triduo de Santa María de la Cabeza y, especialmente, el 15 de mayo. También puede abrirse bajo petición para peregrinaciones organizadas o fieles devotos.

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