Leo a menudo las declaraciones de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, para conocer qué soluciones ofrece a las demandas más importantes de los madrileños. A mí me interesa mucho todo lo relacionado con la atención sanitaria, la dependencia, la accesibilidad y la supresión de las barreras arquitectónicas y de las otras. Estas cuestiones me atañen personalmente por mi edad y por ser diferente por mi manera de moverme y mis andares sandungueros -como decía mi madre- También me interesa todo lo relacionado con la educación porque me preocupa el futuro formativo de mis nietos Suriñe y Logan.
De estos temas Ayuso dice lo menos posible y se centra en sus aspiraciones en política nacional e internacional. Tiene criterio sobre las guerras que asolan Gaza, dice poco de las más de 70.000 victimas de las bombas que manda a los palestinos el presidente de Israel, Benjamín Netanyahu. No dice si tiene claro que vaya contra el derecho internacional el secuestro del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, o los asesinatos contra líderes religiosos de Irán, país que quiere aniquilar el presidente de EEUU, Donald Trump.
De las cuestiones que me interesan por ser madrileño -nacido en Vallekas y vecino de Rivas-Vaciamadrid-, me interesa lo que dice y no hace la presidenta de mi comunidad. Hace unos días, habló del “fortalecimiento” de la Atención Primaria con la apertura de dos centros en Parla. En Rivas, desde hace cerca de 10 años se viene pidiendo otro centro de salud, más médicos y enfermeras y algún fisioterapeuta más que los dos que atienden a más de 100.000 ripenses. Hace un par de semanas, Ayuso publicó en la red X que “la Comunidad de Madrid es el mejor modelo de sanidad pública”. No se corta un pelo y le da igual el atún que el betún porque todo viene en lata.
¿Por qué el PP, que lleva 30 años al frente del Gobierno regional madrileño, ha hecho poco en estas cuestiones tan saludables para mejorar la Atención Primaria y reducir paulatinamente las largas y tortuosas listas de espera sanitaria? ¿Por qué nunca ha pensado en aprobar una ley para poner tiempo máximo de espera en Atención Primaria, especializada y hospitalaria? No cabe ninguna duda de que establecer una ley de este tipo sería beneficioso. Hacerlo podría responsabilizar a los gobiernos regionales y obligaría a las administraciones a mejorar la atención y a rendir cuentas ante los ciudadanos.
También serviría para aumentar la inversión en salud, ya que podrían impulsar la creación de más servicios y la contratación de personal sanitario para cumplir con los plazos establecidos.
Sin duda, una ley de este tipo podría mejorar la calidad del servicio y ayudaría a reducir la frustración de los pacientes y a fomentar una atención más rápida y eficiente.
Asimismo, una ley que estableciera los tiempos máximos de espera sanitaria podría ser un fuerte incentivo para abordar las deficiencias en el sistema de salud.
Varios países europeos tienen compromisos de plazos máximos en tiempos de espera para la atención sanitaria. También los tienen varias comunidades autónomas. De esto se sabe poco.
Por último, ¿por qué la Comunidad de Madrid no cuenta con una ley de ese estilo? Es sencillo conocer una respuesta. Solo Ayuso sabe las verdaderas razones y solo las comparte con su entorno más cercano. Quizás tenga que ver con la paciente respuesta de muchos pacientes que creen que la espera va ligada a lo público y que la rapidez va de la mano de la privada y los privados que nos privan de nuestro derecho a la sanidad pública. Los privados no se privan de nada con nuestros dineros.