La visita del alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, al barrio de El Cañaveral para inaugurar una nueva estación de bicimad ha desatado críticas entre parte del vecindario, que ha calificado el acto de "paripé" y ha aprovechado la presencia municipal para exigir dotaciones básicas aún pendientes.
El regidor acudió este lunes al distrito de Vicálvaro junto al delegado de Urbanismo, Movilidad y Medio Ambiente, Borja Carabante, para presentar la ampliación del sistema público de bicicletas con 20 nuevas estaciones en zonas periféricas. Una de ellas se instaló en El Cañaveral, un barrio que supera los 23.000 habitantes.
Sin embargo, algunos vecinos (sorprendidos por la visita de regidor madrileño) se acercaron para reclamar que priorice iniciativas como bicimad frente a necesidades urgentes como la construcción de un centro de salud, una de las principales demandas del barrio. Uno de los residentes se encontraba paseando a su perro cuando se encontro con con la inaguración y no dudo en acercarse para exigir a José Luis Martínez-Almeida que "se centre en lo verdaderamente importante". "Somos un barrio con más de 20.000 vecinos y no tenemos ni centro de salud, esto es una vergüenza", manifestaba.
Actualmente, los vecinos de El Cañaveral deben desplazarse varios kilómetros para recibir atención sanitaria, acudiendo a centros como los de Villablanca o Artilleros, ambos con alta carga asistencial. Esta situación ha motivado movilizaciones vecinales en los últimos meses, en las que se ha exigido la creación de un ambulatorio propio.
Además del centro de salud, los residentes reclaman la construcción de un colegio e instituto, más escuelas infantiles, mejora del transporte público con nuevas líneas de autobús, mayor presencia policial, una comisaría, así como actuaciones en limpieza, zonas verdes y mantenimiento urbano. Algunos calificaron de “vergüenza” la falta de estos servicios básicos en un barrio en expansión. "Falta de todo. En materia de transporte, por ejemplo, estamos muy escasos, solo tenemos dos autobuses de la EMT y uno interurbano y el buhó nos tarda como una hora y diez. Vamos que tardamos menos en llegar a Toledo que a Cibeles", decía otra vecina que se acercó a la comutiva municipal.
Horas después, el malestar se trasladó a las redes sociales, donde algunos usuarios denunciarion que la inauguración fue un montaje puntual para la foto. "Ponen todo bonito, quitan vallas de obra, colocan bicicletas, se hacen la foto y luego lo dejan como estaba", señalaba uno de los comentarios difundidos en internet.
Según estos testimonios, furgonetas de bicimad y de la EMT permanecían en calles cercanas y, tras la marcha de la comitiva municipal, habrían retirado las bicicletas de la estación recién presentada, que quedó vacía. "Vehículos en bicimad en calles cercanas para quitar luego el atrezo", relataban.
Más allá de la polémica por la inauguración, la presencia del alcalde reavivó las reclamaciones históricas de los residentes.
No obstante, desde la asociación de vecinos de El Cañaveral han querido matizar las críticas. Aunque reconocen que existen carencias importantes, valoran positivamente la instalación de la nueva estación de bicimad y consideran que no debe interpretarse como incompatible con otras inversiones. "Hay servicios mucho más necesarios, pero también entendemos que cada proyecto depende de un presupuesto distinto. No se puede comparar un centro de salud, un colegio o más líneas de autobús con la estación de bicimad", señalan.
La polémica evidencia el malestar de parte del vecindario ante lo que consideran un desarrollo desigual del barrio, donde conviven nuevas infraestructuras con carencias estructurales aún sin resolver.