La Policía Nacional ha asestado uno de los mayores golpes al narcotráfico en la región madrileña con la desarticulación de una organización criminal que operaba como una auténtica “empresa de servicios” para el tráfico internacional de cocaína. El grupo utilizaba convoyes de vehículos y armas de fuego para recoger la droga en ríos andaluces y trasladarla después a dos naves industriales situadas en la Comunidad de Madrid.
La denominada ‘Operación Tocada’ se ha saldado con 12 detenidos de nacionalidad colombiana y holandesa, todos ellos ya en prisión provisional por orden judicial. Entre los arrestados figura una mujer nacida en Colombia y residente en España que ejercía como “cajera” de la organización. Fue interceptada por los agentes cuando abandonaba su domicilio con cerca de un millón de euros en efectivo oculto en bolsas de supermercado en el maletero de su vehículo de alta gama.
La operación ha permitido intervenir 3.400 kilos de cocaína, lo que la convierte en la mayor incautación de esta sustancia realizada hasta la fecha en la Comunidad de Madrid. Así lo subrayaron en rueda de prensa Francisco Podio, responsable de la Udyco Central, y Manuel Llorente, inspector de la Udyco en la Jefatura Superior de Policía de Madrid.
Además de la droga, los agentes practicaron ocho registros en los que se incautaron diez armas de fuego, siete reales y tres simuladas, entre ellas un subfusil automático con cargadores y munición ocultos en el falso techo de una nave industrial, así como dos armas de guerra. También se intervinieron seis vehículos, dos de ellos modificados con habitáculos ocultos para el transporte de estupefacientes, y más de un millón de euros en metálico.
En la fase de explotación del operativo participaron efectivos del Grupo Especial de Operaciones (GEO), dada la peligrosidad de la organización y el uso de armamento.
Entrada por Huelva y logística en Madrid
La investigación, que continúa abierta, se inició a principios de 2024 y dio un paso decisivo en julio de 2025 gracias a la colaboración policial con Suecia, Polonia y Portugal. En una actuación previa, los agentes detectaron en una autopista de Irún un camión y una furgoneta con destino a Países Bajos que transportaban 125 kilos de cocaína ocultos en una cavidad lateral.
El pasado día 13, los investigadores comprobaron que el grupo preparaba un nuevo transporte. Tras un intenso dispositivo de vigilancia, constataron que repetían el mismo patrón logístico: alquiler de vehículos, desplazamiento al sur peninsular, en esta ocasión a una zona próxima a la localidad onubense de San Juan del Puerto, y regreso a Madrid tras permanecer varios días en los alrededores de Sevilla.
La organización empleaba furgonetas de alquiler para recoger la droga en cauces fluviales andaluces y trasladarla hasta dos naves industriales situadas en Alcobendas y Fuente el Saz. Allí, bajo la apariencia de una actividad empresarial legal, almacenaban la sustancia y la manipulaban para dividirla en partidas destinadas a distintos clientes nacionales e internacionales.
Según la Policía, el entramado actuaba como un proveedor logístico integral para terceros: facilitaba la recogida, el transporte, el almacenamiento y la redistribución de cocaína, marihuana y otras sustancias procedentes de América Latina, en función de los encargos de los compradores.
A los detenidos se les imputan delitos de pertenencia a organización criminal, tenencia ilícita de armas, blanqueo de capitales y contra la salud pública. La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) mantiene abierta una línea de investigación paralela para esclarecer el entramado de blanqueo asociado a la red.