Cómo reza el dicho popular, cuando el río suena, agua lleva. La primera crisis de Gobierno de la legislatura en la Comunidad de Madrid llegó este lunes de la mano de la destitución de su eslabón más débil o, al menos, el que más había acercado su cabeza a la picota, Emilio Viciana. Así se especulaba y así ha sido finalmente. Su lugar al frente de la Consejería de Educación, Ciencia y Universidades lo ocupará quién hasta ahora fuese su viceconsejera para el área de Educación Superior, Mercedes Zarzalejo.
El comunicado oficial del Ejecutivo autonómico no detalló los motivos del relevo, que se ha formalizado ya con la publicación del decreto en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM), aunque el objetivo de este cambio de rumbo, esperable, aunque no por ello menos llamativo, apuntaba a todas luces a desbloquear la ansiada Ley de Universidades, encallada desde hace meses en un apartado tan relevante como la financiación. Aunque también en otros puntos no menos controvertidos como el régimen disciplinario o la autonomía docente. Las tensiones con rectores, alumnos, profesores y trabajadores de estos centros, materializadas en una sucesión de huelgas y manifestaciones en paralelo a la filtración de borradores, así lo atestiguan. Y así lo confirmaría, ya este martes, la propia presidenta, Isabel Díaz Ayuso.
En el marco de la presentación del Plan Estratégico de Salud Digital de la Comunidad 2026-2028, la máxima mandataria autonómica ha querido agradecer a Viciana, un "servidor público" y un "hombre honrado y serio" que "ha hecho un buen trabajo y merece nuestro reconocimiento". En paralelo, ha reconocdio, la decisión de su cese bebe de la necesidad de "reforzar el trabajo de la consejería" en el complejo apartado de la financiación universitaria, así como en "otro proyectos que, estoy convencida, afrontará con éxito" la nueva titular.
La oposición exige "explicaciones" e iniciar "desde el principio" la Ley de Universidades
La decisión, claro, ha despertado de manera prácticamente inmediata reacciones y recelos en el seno de la oposición, desde donde se viene reclamando a la Comunidad un mayor esfuerzo inversor para las seis universiadades públicas -Alcalá, Autónoma, Carlos III, Complutense, Politécnica y Rey Juan Carlos- con implantación en la región.
"Debe dar explicaciones por este fracaso"
Los más madrugadores, escasos minutos después de que el asunto saltase a la palestra mediática, Más Madrid, que, por voz de su portavoz parlamentaria, Manuela Bergerot, ha reclamado ya la comparecencia en la Asamblea de la máxima mandataria a fin de "dar explicaciones" en torno al "fracaso" de la Ley de Universidades y, por consiguiente, de "toda la política educativa del Partido Popular" madrileño.
"Isabel Díaz Ayuso está obligada a comparecer esta vez y le vamos a exigir que retire el proyecto de Ley de Universidades y de marcha atrás en todas las políticas que nos están robando el derecho a la educación pública", ha aseverado Bergerot, tan contundente como acostumbra.
Los progresistas sitúan asimismo la "presión popular, de toda la comunidad universitaria y de la izquierda" en el origen de la destitutución de Viciana. Entre sus debes, "haber convertido la precariedad laboral en la norma de la educación pública". Y sentencian: "Quien debe dar explicaciones y presentar un plan para que Madrid deje de ser la comunidad autónoma que peor financia la eduación pública es Ayuso. No basta con que cambie el consejero. Tienen que cambiar las políticas".
Por voz de su primer espada en Vallecas, Mar Espinar, desde el Partido Socialista solicitan también la comparecencia de la presidenta en sede parlamentaria y piden además "iniciar" la elaboración de la Ley de Universidades "desde el principio" porque, al menos hasta la fecha, habría sido redactada "de forma unilateral" y "sin el consenso de la comunidad educativa".
En la misma línea, la portavoz no ha dudado un ápice en definir la destitución como una "victoria" de "estudiantes y profesores" que "se negaban a admitir este proyecto de ley neoliberal al más puro estilo Trump".
"Era un relevo cantado"
En Vox, por su parte, reprochan al Gobierno los "dos años y medio perdidos" ante un "relevo cantado" y que bebe de los "tantos problemas" que, al menos a ojos de su líder en Entrevías, Isabel Pérez Moñino, sufre en la actualidad la educación pública en la región. Por todo ello, el "cambio de rumbo" se antojaba imprescindible.
"Con todo el respeto al señor Viciana, que siempre se ha mostrado dialogante con Vox, no como otros, el estado general de la educación madrileña necesita un cambio de rumbo y es cierto que él no ha sabido darlo. Ojalá la señora Zarzalejo sepa dar ese giro valiente, aunque la verdad es que no tenemos mucha confianza en que la señora Ayuso le deje darlo. Pero que no se preocupen los madrileños: lo dará Vox en 2027", ha sentenciado.
Así es la nueva consejera
Merceles Zarzalejo, veterana con una trayectoria de más de una década en la política madrileña, es doctora en Derecho por la Universidad de Córdoba, licenciada en Derecho por la Universidad Complutense y diplomada en Estudios Avanzados en Derecho del Trabajo y la Seguridad Social por la Universidad Carlos III de Madrid.
Su currículo en el ámbito educativo incluye su labor como docente e investigadora en diferentes universidades, estancias en centros universitarios europeos y participación en el Consejo Escolar de la Comunidad de Madrid y en la Comisión de Educación de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP).
Además, desde la esfera puramente política, Zarzalejo ha sido alcaldesa y concejala del Ayuntamiento de San Martín de Valdeiglesias (2015-2023) y diputada de la Asamblea de Madrid (2023-2025). También cuenta con formación en Danza Española y Ballet Clásico, cursada en el Real Conservatorio de Madrid y la Royal Academy of Dance de Londres.
Desde octubre de 2025 ocupaba el puesto de viceconsejera de Universidades, Investigación y Ciencia en la Consejería. Una suerte de interlocutora cuyo nombramiento fue entonces justificado como vía para reencauzar las negociaciones con la comunidad educativa y desbloquear así una Ley de Universidades cuyo alumbramiento se estaba dilatando más de lo esperado.