El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, Borja Carabante, junto al concejal delegado de Limpieza y Zonas Verdes, José Antonio Martínez Páramo, ha inaugurado este jueves en el Centro de Información y Educación Ambiental (CIEA) de la Dehesa de la Villa la exposición ‘José Luis Berzal, el fotógrafo de recuerdos. La memoria del barrio y la Dehesa de la Villa’. La muestra, compuesta por un total de 39 imágenes (26 de ellas centradas en la dehesa y su entorno, incluyendo espacios como la calle Pirineos), podrá visitarse de forma gratuita hasta el próximo 29 de marzo.
La exposición rinde homenaje a José Luis Berzal, fotógrafo autodidacta fallecido el pasado verano en Madrid, cuya obra se caracteriza por una mirada atenta a lo cotidiano y a las costumbres populares, con especial interés por los márgenes urbanos. Sus imágenes retratan una ciudad en transformación, donde los descampados de las décadas de 1950, 1960 y 1970 se convirtieron en espacios de convivencia, juego y aprendizaje para niños y jóvenes, y donde la calle sin urbanizar era escenario de imaginación y libertad.
Berzal nació el 18 de septiembre de 1930 en la calle Beire, en el barrio de Tetuán, entonces casi en el límite entre Madrid y el municipio de Chamartín de la Rosa. Comenzó su trayectoria laboral como aprendiz en un taller de ebanistería, aunque tras año y medio cambió las maderas por el sector bancario, trabajando durante 47 años como botones en el Banco Hispanoamericano.
Su vínculo con la fotografía se inició durante el servicio militar, etapa en la que aprendió los fundamentos del medio y llegó incluso a construir su propia ampliadora de madera. Aunque nunca ejerció profesionalmente como fotógrafo, su obra constituye un valioso testimonio visual del Madrid en blanco y negro, con un marcado carácter casi rural, en el que el campo y los barrios periféricos eran espacios de experimentación, sueños y vivencias compartidas.
Gracias a la estabilidad que le proporcionó su empleo, Berzal pudo desarrollar su faceta artística y formarse en distintas instituciones especializadas, como la Escuela de Artes y Oficios Artísticos, la Escuela Nacional de Artes Gráficas, la Real Sociedad Fotográfica de Madrid o la Escuela Técnica de Alta Fotografía. Esta formación se complementó con estudios de pintura impartidos por maestros como Pedro Marcos Bustamante, Eduardo Peña o Ángel Aragonés.
Su obra ha sido expuesta en numerosos municipios de la Comunidad de Madrid y en destacados espacios culturales de la capital, como la Sala de Exposiciones del Canal de Isabel II, el Centro Cultural Eduardo Úrculo o la Sala Juana Francés. Además, su legado fotográfico forma parte del Archivo Fotográfico de la Comunidad de Madrid. Paralelamente, su formación pictórica le permitió participar en exposiciones de dibujo y obras realizadas en tinta china, muchas de ellas inspiradas en sus propias fotografías. A lo largo de su trayectoria participó en múltiples concursos y certámenes nacionales e internacionales, en los que obtuvo primeros premios, medallas de oro y reconocimientos de honor.
Con su cámara alemana Regula Sprinty, de cuerpo negro y marco plateado, Berzal recorrió barrios como Tetuán y Valdezarza, además de espacios naturales como la Dehesa de la Villa o la Quinta de los Pinos. Su objetivo captó escenas aparentemente invisibles: el día a día de los vecinos, los juegos infantiles, la energía y la inocencia de niños y jóvenes. La composición y la presencia humana fueron siempre su principal preocupación técnica, dotando a cada imagen de una fuerte carga emocional y de un profundo valor testimonial sobre una ciudad en plena construcción, vivida sin prisas y llena de expectativas.
La exposición puede visitarse en el horario habitual del CIEA Dehesa de la Villa: de jueves a sábado, de 10:00 a 14:30 horas y de 16:00 a 18:30 horas, y los miércoles, domingos y festivos, de 10:00 a 14:30 horas.