El Mercado de San Miguel, uno de los espacios gastronómicos más emblemáticos del centro de Madrid, permanece cerrado temporalmente para acometer trabajos de mejora y conservación con el objetivo de preservar su valor histórico de cara a “generaciones futuras”. En una publicación en sus redes sociales el pasado 13 de enero justificaban el cierre con la frase "Cuidar el mercado también es saber parar".
Los responsables del mercado han explicado que esta “pausa” que se toma este "centro de cultura culinaria" responde a la necesidad de “cuidar el patrimonio” y “proteger” el legado de un espacio que consideran “parte de la memoria colectiva de la ciudad”. Las actuaciones buscan mantener la esencia del edificio y garantizar su continuidad como referente cultural y gastronómico.
El propósito de estas obras a las que va a ser sometido el Mercado de San Miguel es garantizar que siga siendo “un punto de encuentro vivo y vibrante, fiel a su identidad y a su historia”. Por el momento, no se ha concretado una fecha estimada para la reapertura.
Desde la dirección del mercado trasladan un mensaje de tranquilidad y agradecimiento a vecinos y visitantes, asegurando que el regreso será “muy pronto” y que volverán a abrir sus puertas para seguir “construyendo historias juntos”. “Volveremos con más ganas que nunca. Gracias por vuestra comprensión, nos vemos pronto”, concluye el comunicado.