En el corazón desgastado de un gimnasio de barrio, donde el sudor se mezcla con los sueños, un padre y sus dos hijos luchan por alcanzar la cima. Son Carlos Sánchez, entrenador de referencia en el panorama nacional y alma del gimnasio 'Segundos Fuera', en Fuenlabrada, y sus hijos Cintia y Denis, conocidos como Team Sánchez. El boxeo los ha unido como familia y les ha enseñado a ser fuertes dentro y fuera del cuadrilátero.
Toda esa experiencia vital se recoge ahora en 'La mente del boxeador', el libro que Sánchez acaba de publicar con La Esfera de los Libros. “Tuve la gran suerte de que la editorial se pusiera en contacto conmigo y me propusiera un proyecto muy bonito, era muy difícil decir que no”, recuerda. La obra combina autobiografía, manual de entrenamiento y filosofía de vida, y defiende "que el verdadero combate no está en el ring, sino en la vida diaria". “No todo es color de rosa, cuando todo nos va genial, algo se tuerce. Pero mi mayor combate no tiene que ver con eso, está en ser buen padre y buen entrenador, las dos cosas y al mismo tiempo”, confiesa.
El libro insiste en que la preparación mental es tan importante como la física. Sánchez lo explica con una anécdota: “Muchas veces engaño a los niños cuando están distraídos en las clases y les pregunto: ¿qué es lo que más usamos en el boxeo? Todos me responden los brazos, las piernas, los puños… No chicos, lo que más se usa es la cabeza. Hay que subirse a ganar, no prepararse para ganar”.
'Segundos Fuera', su gimnasio, es el escenario de todo. Allí se entrenan, se graban vídeos y hasta se escribió el libro. “Es nuestra segunda casa, los niños se han criado allí y siguen preparándose a diario. Lo es todo para nosotros y eso se transmite en el libro”, asegura. Ese espacio, más que un gimnasio, es una comunidad: “Aquí todos nos conocemos, hablamos, entrenamos cada día en grupo, trabajamos en pareja, nos ayudamos los unos a los otros. Hay una buena filosofía de trabajo y amistad que se respira en el aire”.
Entrenar a sus propios hijos es otro de los retos que aborda en el libro. “No es fácil entrenar a tus hijos, ni que para unos hijos les entrene su padre. Es algo que trabajamos a diario, con mucha empatía, cariño y psicología. Gracias a Dios ellos son conscientes de los tiempos de entreno, cuándo relajarse y cuándo trabajar más duro. La verdad, soy afortunado. Lo explico en el libro: tengo una suerte enorme con ellos”.
La obra también recoge recuerdos íntimos y momentos difíciles. “Hay varias partes duras, cuando hablo de mi padre, cuando recuerdo mi infancia o algún momento malo que vivimos los niños y yo. El libro es algo muy bonito para mí, pero también tengo que reconocer que en ocasiones me costó mucho escribirlo”, admite.
Sánchez reivindica además el cambio de percepción del boxeo en España: “Antiguamente la mayoría pensaba que era un deporte de brutos. Menos mal que la cosa ha cambiado, en parte porque hay muchas escuelas y es un deporte en auge, con mucha más información al respecto”. En su gimnasio, el respeto y la disciplina son la base: “No hablo de algo desmedido, empecemos por no llegar tarde y llevar una rutina de entreno. Luego ya vendrá el boxeo. Es algo que se refleja en cada página del libro”.
El mensaje final que quiere transmitir es claro: “Que los sueños se hacen realidad, pero hay que trabajar para que se cumplan”. Con 'La mente del boxeador', Carlos Sánchez ofrece mucho más que un manual de entrenamiento: un relato de vida, familia y superación que demuestra que el combate más importante se libra fuera del cuadrilátero.