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Aprender a decirle «adiós» a la ansiedad

Aprender a decirle «adiós» a la ansiedad
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Por MDO
martes 29 de abril de 2025, 10:55h

Recientemente, la Fundación Axa ha publicado los resultados de un estudio internacional de salud mental realizado a ciudadanos de dieciséis países. En este documento, se indica que el estrés, la depresión y la ansiedad son, por este orden, los principales problemas de carácter psicológico a los que los ciudadanos españoles tenemos que plantar batalla. Concretamente, se especifica que el 59 % de la población se siente estresada; el 48 % sufre depresión, y el 23 % padece ansiedad. Con los dos primeros términos estamos bastante familiarizados: el estrés y la depresión campan a sus anchas. Sin embargo, hay otra condición que afecta bastante y que suele confundirse popularmente con el estrés: la ansiedad.


El diccionario de la RAE define ansiedad como un estado de agitación, e identifica las siguientes palabras como sinónimos: angustia, ansia, desasosiego, inquietud, intranquilidad, desazón, zozobra y preocupación. Efectivamente, todos estos malestares anteriores son síntomas de ansiedad. Afortunadamente, no es un problema sin solución: un buen psicólogo Madrid posee los conocimientos necesarios para lograr que la persona con ansiedad adquiera todas las herramientas psicológicas que necesita para regular sus pensamientos negativos intrusivos. Hoy día, los centros psicológicos como Cepsim (con más de 20 años de experiencia) brindan sesiones —tanto de terapia presencial como de terapia online— que combinan las técnicas tradicionales con las más modernas. El EMDR (Eyes Movement Desensitization and Reprocessing) es uno de los métodos que estos centros utilizan para tratar la ansiedad con éxito; la terapia cognitivo conductual también es otra opción. En Cepsim, ambas se combinan junto al psicoanálisis y la terapia Gestalt, en función de las necesidades particulares de cada paciente.


A diferencia del estrés, la ansiedad no es una respuesta frente a una situación que nos exige ajustarnos a las circunstancias lo más rápidamente posible: la ansiedad es la angustia que, por ejemplo, la preocupación excesiva por el futuro causa. Es un estado en el que la persona se siente constantemente en peligro, por lo que se prepara para posibles amenazas. De hecho, los imprevistos del día a día pueden causar ansiedad en quienes tienen una baja tolerancia a la frustración.


A continuación, explicamos cómo tratar este estado de agitación eficazmente con un psicólogo ansiedad Madrid, para recuperar un estado anímico sano y beneficioso para la persona.

Mujer visiblemente preocupada (fuente: Pixabay.com)


España, en el top 10 de países con peor salud mental

Según Statista Consumer Insights, de los países encuestados, España es el octavo en tener más problemas de salud mental en la ciudadanía. Los anglosajones (Australia, Estados Unidos y Reino Unido) encabezan el ranking, pero nosotros tampoco estamos para lanzar cohetes: España es junto a Portugal, con quien comparte península, la mayor consumidora de DHD en ansiolíticos, es decir, de dosis de medicamento por cada 1.000 habitantes. El Ministerio de Sanidad es el que ha compartido este dato tan alarmante. De todos los países de la OCDE (más de 35), somos los primeros junto a nuestros vecinos portugueses.Los centros de Cepsim ofrecen atención psicológica a distancia y en sus cuatro sedes físicas: en Chamberí, en el Barrio de Salamanca, en Tetúan y en la zona de Nuevos Ministerios-Santiago Bernabéu. Ha sido considerado uno de los mejores cinco centros de España y el número uno de la capital madrileña para tratar la ansiedad. Para ello, sus expertos utilizan técnicas como las que explicamos acto seguido.

Terapia cognitivo conductual (TCC)

Este tipo de terapia aborda la ansiedad centrándose en trabajar las creencias que alimentan ese malestar. Establece una relación entre pensamiento, emoción y comportamiento. El trabajo que el psicólogo desarrolla en coordinación con el paciente es muy racional y analítico. Se busca modificar el pensamiento para despertar una emoción distinta en la persona y, consecuentemente, motivar un cambio positivo en su conducta. La base se asienta en que los pensamientos causan emociones que, a su vez, condicionan nuestros comportamientos, actitudes y decisiones. En poco tiempo, se puede conseguir una notable mejora. La Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental la identifica como una terapia efectiva para tratar:

  • Pánico y fobias en general (especialmente, se menciona fobia social y agorafobia).
  • Trastorno de estrés postraumático.
  • Ira, dolor y fatiga.
  • Bulimia.
  • Trastorno obsesivo compulsivo (TOC).
  • Ansiedad y depresión.

En personas con TOC, la ansiedad potencia aún más este trastorno. La terapia cognitivo conductual del centro psicólogo Av América de Cepsim permitiría trabajar ambos problemas de salud mental a la vez y de manera complementaria, abordando al mismo tiempo la ansiedad y el TOC. Al reducir la ansiedad, es posible mitigar también la obsesión y la compulsión.


Terapia EMDR, 45 años de trayectoria

La terapia EMDR consiste en recuperar aquellos recuerdos que generan malestar para, en el momento presente, procesarlos e integrarlos adecuadamente. Son instantes que se han quedado en la memoria, estancados, sin haber sido asimilados debidamente por la persona.


Esta técnica, desarrollada a finales de los 80 por Francine Shapiro, no necesita que la persona explique detalladamente su problema. Mientras que las terapias cognitivo conductuales se centran en analizar los pensamientos y las creencias de la persona sobre cuestiones relacionadas con su ansiedad, la terapia EMDR busca modificar esas creencias a través del procesamiento del recuerdo de una manera indirecta y no, incidiendo en los pensamientos, que es lo que sí hace la terapia cognitivo conductual.


El equipo psicólogo Chamberí de Cepsim utiliza la EMDR en el tratamiento de la ansiedad. El principal objetivo es lograr que el cerebro del paciente aprenda a procesar las situaciones íntegramente, sin que sus recuerdos despierten emociones negativas en un futuro y, si lo hacen, que dichos sentimientos no le impidan a la persona actuar de una manera favorable para sí misma. Hay situaciones que recuerdan a otras y que podrían despertar emociones negativas, vinculadas a aquellas experiencias ya pasadas a las que, sin embargo, remiten, causando así ansiedad. Las terapias permiten trabajar psicológicamente la ansiedad del paciente sin tener que recurrir obligatoriamente a los fármacos.