La Comunidad de Madrid se ha comprometido a financiar la adaptación de las instalaciones en los primeros 25 colegios públicos de Educación Infantil y Primaria que incorporarán los cursos de Primero y Segundo de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) a su oferta educativa desde el próximo año académico 2025/26.
Aunque aún se desconoce el montante total destinado a tal fin, las actuaciones necesarias se llevarán a cabo con cargo a los 122 millones de euros destinados en el proyecto de Ley de los Presupuestos Generales de la región para la construcción, reforma y ampliación de infraestructuras educativas públicas el próximo año.
Estos primeros 25 centros se encuentran repartidos por las distintas direcciones de área territorial de la región. Una decena se localiza en la capital y el resto pertenecen a localidades como San Sebastián de los Reyes, Colmenar Viejo, Tres Cantos, Rivas Vaciamadrid, Las Rozas de Madrid, Villaviciosa de Odón, Alcorcón o Leganés.
Los equipos directivos de los colegios interesados, apuntan fuentes del Ejecutivo madrileño, se están dirigiendo ya por escrito y de forma voluntaria a la Consejería de Educación, Ciencia y Universidades para confirmar que sus instalaciones cumplen los requisitos materiales necesarios para acoger estos nuevos cursos. También que la medida cuenta con la aprobación de sus respectivos Consejos Escolares, en los que se encuentran representadas las familias. Ambos son requisitos indispensables para implantar la nueva etapa a partir del inicio de curso en septiembre de 2025.
Por su parte, los técnicos de la Consejería de Educación, Ciencia y Universidades "continúan estudiando la viabilidad de extender esta medida a otros centros que ya cuenten con las infraestructuras adecuadas" o "puedan adaptar fácilmente sus instalaciones para acoger las nuevas clases" y tengan, además, jornada partida.
Entre los objetivos de esta apuesta por la incorporación de los dos primeros cursos de Secundaria a los centros de Infantil y Primaria, concluyen desde Sol, figuran "proteger la infancia, combatir el abandono escolar, mejorar el rendimiento de los alumnos, su descanso o sus hábitos de alimentación, así como luchar contra la soledad, las adicciones o la posible influencia de las bandas juveniles".
Esta actuación, enmarcada en la intención del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso para fomentar la jornada partida frente a la continua, pretende además facilitar la conciliación de la vida familiar y laboral, garantizando a los padres y madres que sus hijos están adecuadamente atendidos en su entorno escolar.