En España, la tendencia a la baja en los precios de los carburantes se ha mantenido, logrando alcanzar niveles mínimos que no se veían desde principios de 2022. Desde el inicio de julio, el diésel ha sufrido una caída del 9,2 por ciento, estableciéndose en un precio medio de 1,362 euros por litro. Por su parte, la gasolina ha experimentado una reducción del 8,85 por ciento, llegando a costar 1,482 euros por litro. Esta disminución de precios coincide con el periodo vacacional de verano, momento en el que aumentan notablemente los desplazamientos por carretera.
En la actualidad, llenar un depósito de diésel de 55 litros tiene un coste aproximado de 74,91 euros, lo que equivale a un ahorro cercano a 17,87 euros en comparación con el año anterior. Por otro lado, para llenar el mismo depósito con gasolina, se requiere un gasto de alrededor de 81,51 euros, lo que representa una reducción de aproximadamente 14,85 euros respecto al año pasado.
Los precios de ambos carburantes continúan por debajo de los niveles que se observaron antes del comienzo de la guerra en Ucrania, y son notablemente más económicos que los picos alcanzados en julio de 2022. El diésel ha permanecido durante 83 semanas a un costo inferior al de la gasolina.
Varios factores influyen en los precios, tales como la cotización del petróleo, los impuestos y los costos logísticos. En la actualidad, se observa que en España los precios son más bajos en comparación con el promedio europeo; por ejemplo, el precio de la gasolina se sitúa por debajo de la media de la UE, que es de 1,615 euros, y también por debajo de la eurozona, donde alcanza los 1,664 euros. Asimismo, el diésel presenta un costo inferior al promedio correspondiente, siendo 1,502 euros para la UE y 1,526 euros para la eurozona.