Uno de los primeros estrenos absolutos de la temporada teatral es la comedia Remátame otra vez, escrita por Rodrigo Sopeña y Alberto Papa-Fragomén y dirigida por este último.
Estamos ante un argumento policíaco, ante uno de esos crímenes que pueblan la literatura, el cine y la televisión. Un asesinato perpetrado durante un apagón en una casa aislada. Los responsables del texto afirman que es un misterio de Agatha Christie pasado por los Hermanos Marx. Con lenguaje y situaciones, añado de mi cosecha, con reminiscencias de Jardiel y hasta de La Plasmatoria, de Muñoz Seca. El asesinado es un personaje mediático, Cristóbal Salgado, con muchas cosas que esconder que podrían dañar su popularidad. La víctima invita a su mansión a Camila Serrano, mística ex diva de la ópera y amante ocasional del aventurero; Guillermo Relincha, empresario del pelotazo y amigo de siempre con el que ha tenido negocios; y Ágata, su bondadosa exmujer, cirujana y racional, que siempre ha bebido los vientos por Salgado. Como en toda mansión que se precie, hay un mayordomo, indispensable en la vida del anfitrión. También el espectador puede suponer, como siempre en el género, que es el primer sospechoso del crimen. Los otros tres invitados no quedan descartados -no habría obra sino…- pero debe iniciarse una investigación para intentar descubrir al verdadero culpable. Y ahí entra otro personaje: el difunto. Gracias a una misteriosa lámpara, su espíritu se aparece en el salón aunque solo puede verlo el mayordomo. Sus tejemanejes desde el más allá, serán decisivos para la resolución del enigma.

Comedia, en definitiva, con la pretensión de entretener con una buena producción y un elenco de reconocidos cómicos. Ángel Ruiz encarna al mayordomo, que da juego al resto de los personajes. Las dos mujeres de la historia son Beatriz Rico y Diana Lázaro. Juanjo Cucalón, por su parte y en silla de ruedas, es el amigo golfo del muerto. Jesús Cabrero, última incorporación al reparto, tiene que apechugar con que el difunto es un vivo (y no precisamente el de la comedia de Prada e Iquino). La última vez que vimos a Cabrero en escena fue el verano de 2023 con otra comedia, Aristócratas conversos.
En estos tiempos en los que todo es intensidad y sufrimiento en los escenarios teatrales, se agradece la entrada de un juguete cómico. La risa nos sigue siendo muy necesaria.

Sopeña y Papa-Fragomén tienen una dilatada experiencia en el campo del humor, de la comedia especialmente, desarrollada sobre todo en televisión. Ambos, conjuntamente o por separado, han sido guionistas de programas como el de José Mota, El Club de la comedia, Me resbala, Canguros, Jacinto Durante representantes o Gym Tonic. En los últimos meses se han decidido a entrar más continuadamente en el teatro y, además de esta nueva obra, tienen en cartel ¡Que Dios nos pille confesados!, dirigida y protagonizada por Josema Yuste. Fragomén ya había realizado hace nueve años la adaptación de la comedia ¡Taxi!, que también protagonizó Yuste.
Remátame otra vez se representa en el teatro Reina Victoria hasta el 20 de octubre.