www.madridiario.es
Día de la Paloma 2024
Ampliar
Día de la Paloma 2024 (Foto: Antonio Castro)

Salió La Paloma y punto final

El día grande de Madrid

viernes 16 de agosto de 2024, 07:47h
Actualizado: 23/08/2024 07:41h

El 15 de agosto es fiesta grande en cientos de ciudades españolas. Este año ha caído en jueves, pero ni la posibilidad de puente ha restado un madrileño a la procesión de La Paloma. Tras ella termina el ciclo iniciado con San Cayetano y San Lorenzo.

La virgen de La Paloma es más patrona de Madrid que la patrona (la Almudena). Por eso, todos (o casi) los que se encuentran en la ciudad acuden al entorno de La Latina. El calor ha dado un respiro y el desfile no ha sido tan agobiante como los precedentes.

Pasadas las siete de la tarde, el lienzo de la virgen, que descolgaron los bomberos a primera hora de la tarde, está listo para ser llevado a la carroza, que luce brillante y bruñida este año. Los bomberos son los que tienen el privilegio de transportarlo. Después, el escuadrón se suma a la procesión y, a lo largo de todo el recorrido, son jaleados, aplaudidos, piropeados… no faltan arrojadas admiradoras que se meten en el desfile para hacerse una foto con uno de estos uniformados.

Que salga la carroza de la calle Isabel Tintero a la Gran Vía de San Francisco es toda una odisea, el primer tramo complicado del recorrido. Ya en la avenida, el cortejo discurre más ligero hasta llegar a la Puerta de Toledo. Allí los bomberos del cuartel vecino vuelven a ser protagonistas con sus ejercicios aéreos, que terminan rociando de espuma al respetable. Es la primera parada prolongada y el alcalde aprovecha para retratarse con los porteadores de la carroza, don Hilarión, con la Casta y la Susana y con los espectadores que se lo piden.

Para la calle de Toledo, los porteadores ‘tienen que echar riñones’, como les dijo Martínez Almeida. La cuesta se las trae, aunque a la altura del número 96 se hace otra parada. Es la trasera de la iglesia, donde está el edificio que sufrió una explosión el año 2021. Allí se canta la salve a La Paloma y se sueltan globos blancos. En la esquina con el teatro de La Latina esperan pacientes los castizos. Al llegar la virgen, hace una parada y ante su trono bailan el chotis Madrid y el pasodoble Los nardos. Hay que decir que esta procesión tiene una banda de música que abre el cortejo, y otra que lo cierra. Ellas van acompañando con ritmos populares, que van desde Marcial, eres el más grade a ¡Que viva España’.

Una procesión de verbena que se precie tiene que cruzar un ferial y este es extenso a lo largo de la gran vía de San Francisco y la calle Bailén. Cientos de teléfonos móviles intentan captar una buena imagen. Solo retratan más móviles.

Tras casi una hora y media de recorrido, la procesión encara su tramo más complicado: el que lleva a su iglesia atravesando la calle Calatrava. A las nueve de la noche registra un lleno total y se advierte que, con razón, se llama ya a esta fiesta ‘el Orgullo chico’. Los pertiguistas tienen que ir levantando las guirnaldas de la calle para que pueda pasar el trono, que se iluminó hace rato. La policía despeja el camino, pero pasado el desfile, como en una cremallera, la calzada se cierra con los miles de parroquianos.

Las fiestas religiosas han terminado. La verbena de la Paloma continuará hasta la noche del sábado pero, tal vez, ahora sí aprovecharán los madrileños para irse de puente.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios