Aunque las tarifas de los servicios de abastecimiento, saneamiento y reutilización del agua del Canal de Isabel II llevaban congeladas una década, el Ejecutivo autonómico había trasladado ya su intención de actualizarlas antes de final de año. Tal y como ha ratificado este mismo miércoles el Consejo de Gobierno en su reunión semanal, el precio del agua subirá a partir del 1 de junio para un 29 por ciento de los usuarios domésticos del servicio. Se trata, según los ha definido el portavoz del Ejecutivo, Miguel Ángel García Martín, de los “grandes consumidores”, aquellos cuyo consumo exceda los 20 metros cúbicos bimestrales de agua, el equivalente a 400 litros diarios por persona.
Se trata, en palabras del también consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, de una medida encaminada a “fomentar un consumo más eficiente y un ahorro de este bien escaso”. En cualquier caso, ha destacado, la actualización de los precios mantendrá intactos los recibos de la gran mayoría de usuarios, hasta un 71 por ciento. También permanecerán congeladas, por undécimo año consecutivo, las tarifas del agua destinada a usos comerciales e industriales.
García Martín ha puesto además de manifiesto que más de 266.000 personas en la región se benefician de tarifas sociales para el consumo de agua. En concreto, estas disponen de hasta cuatro tipos de bonificación diferente: familia numerosa, exención social (en situaciones de necesidad), pensión de viudedad y ocupación ilegal de viviendas. Asimismo, fruto de su carácter progresivo en base al consumo, desde la Comunidad defienden que “las tarifas se adecuan a las necesidades y situaciones particulares propias de cada ciudadano”.
¿Cómo se calcula la nueva tarifa del agua?
Tal y como explican desde el Ejecutivo regional en un comunicado remitido a los medios, la nueva tarifa del agua presentará una parte fija y otra que varía en función del consumo. Además, será diferente según el uso contratado, que puede ser doméstico, industrial o comercial. Esta parte variable es progresiva: a medida que el consumo aumenta, lo hace también el precio del metro cúbico de agua. La adaptación tarifaria aprobada hoy únicamente impacta en la parte variable de los consumos domésticos elevados.
Así, el Decreto determina unos nuevos puntos de corte de los tres tramos de consumo al bimestre y crea un cuarto. El primero se sitúa entre los 0 y los 20 metros cúbicos; el segundo pasa a comprender los consumos de entre 20 y 40 y hasta los 60 se situaría el tercero. Para quienes los sobrepasen se creará un nuevo bloque, el cuarto, “con el objeto de ahondar en las medidas de fomento del uso racional del agua”.
El precio del metro cúbico consumido en el bloque uno queda congelado, el dos crece un ocho por ciento, el tres en un 16 por ciento y el nuevo bloque cuatro, que pagarán únicamente los usuarios con consumos “muy elevados”, será un 15 por ciento más caro que el tercero.