Cómo funciona la Inseminación Artificial
La Inseminación Artificial es un Tratamiento de Reproducción asistida en el cual se introduce en el útero de la mujer una muestra de semen preparada en el laboratorio para ofrecer una mayor concentración de espermatozoides de alta capacidad de fecundación. Este proceso se lleva a cabo en la época de ovulación de la mujer, con el objetivo de conseguir las mayores probabilidades de embarazo. Sus ventajas son su gran sencillez de realización, pues se trata de una técnica mínimamente invasiva, sin molestias para la paciente y con un alto índice de éxito.
¿Es posible escoger el sexo del bebé en un tratamiento de Inseminación Artificial?
Médicamente se puede hacer. Cuando hablamos de Inseminación Artificial, esto se consigue al trabajar sobre la muestra de semen que se implantará en el útero femenino, pues los espermatozoides que darán lugar a niñas y los que darán lugar a niños se pueden separar con bastante efectividad, consiguiendo así una tasa de éxito bastante fiable en la elección de sexo del bebé.
En España, sin embargo, la legislación prohíbe esta práctica. El artículo 26 de Ley de Reproducción Asistida Humana 14/2006 considera como infracción muy grave la selección del sexo o la manipulación genética con fines no terapéuticos o no autorizados. Es decir, en España no se puede elegir el sexo del bebé por simple cuestión de preferencias personales de los padres.
Quién puede elegir el sexo del bebé en España
La ley, como se ha mencionado, contempla una excepción en que sí es posible la elección de sexo del bebé: cuando se trata de fines terapéuticos. Hay casos en que los padres son portadores de enfermedades o afecciones genéticas que afectan o no al futuro bebé dependiendo de su sexo.
Se trata de problemas que pueden transmitirse tanto sólo a niños como sólo a niñas, incluso si ninguno de los dos padres padece la enfermedad pero sí llevan esa alteración en sus genes y el riesgo de transmitirla es grande en función del sexo.
En estos casos se permite llevar a cabo un tratamiento que permite elegir el sexo del bebé, aunque no se hace mediante inseminación artificial. La técnica elegida en nuestro país para ello es la de fecundación in vitro con diagnóstico genético preimplantacional.
Esta técnica permite conocer el futuro sexo de un embrión mediante sus cromosomas cuando se encuentra en un estadio temprano llamado blastocisto, y así elegirlo o no para su transferencia.
La elección del sexo del bebé es un asunto que genera no poca controversia pues, aunque en algunos países como España se supone que no hay una infravaloración evidente de ninguno de los dos sexos, en los sitios en que sí pudiese darse se provocaría un desequilibrio hacia uno u otro sexo.
Aunque las motivaciones de las familias en España para preferir un niño o una niña suelen ser muy distintas y van encaminadas a menudo a mantener cierto equilibrio en la familia, actualmente la legislación sigue permitiéndolo sólo en caso de riesgo para la salud del bebé.