Hay varias razones por las que los vehículos usados son la opción prioritaria ahora mismo, y parece que lo van a seguir siendo durante los próximos meses e incluso años al haber unos cuantos factores que empujan a los compradores a elegirlos.
Crisis de los componentes
Con el virus y los cierres requeridos por las cuarentenas y los confinamientos, tanto las fábricas de microchips como las de componentes se vieron obligadas a parar a lo largo de varios meses, y a funcionar “a medio gas” durante otros pocos.
Eso ha provocado un desabastecimiento que aún estamos sufriendo, de manera que cuando vamos a un concesionario pidiendo precio por un coche nos dan una fecha de entrega que se puede alargar hasta un año, o más, en la mayoría de los modelos.
De hecho, incluso se están dando casos de personas que han comprado un coche con unas especificaciones y viene con otras más pobres o básicas, pues esa es la única forma de no tener que esperar más de un año para la entrega.
Pérdida de poder adquisitivo
No es ningún secreto que las familias han perdido poder adquisitivo, razón por la que cada vez se fijan más en los vehículos que vende autofesa.com, pues tienen precios de venta más bajos que los de sus homólogos nuevos.
La pandemia produjo más paro, ahora tenemos una inflación que ya se nota mucho en el bolsillo y caminamos hacia un escenario de crisis económica, así que se opta por automóviles más baratos y que se pueden tener en casa en unos días.
Auge de la tecnología eléctrica e híbrida
Poco a poco los coches eléctricos van despegando en cuanto a sus ventas y del mismo modo lo hacen los coches híbridos, aunque estos últimos se venden mucho más que los primeros, pues los clientes prefieren hacer una transición más lenta hacia la movilidad eléctrica.
Este tipo de automóviles y su auge también tiene parte de la culpa de que se vendan tantos vehículos usados, puesto que los clientes ya se plantean si vale la pena invertir en un coche de combustión interna nuevo, que es posible que en ocho años no pueda circular por la mayoría de las ciudades.
A su vez, los híbridos y los eléctricos no tienen este problema, pero sí otro como es su precio. Así, comprarlos de ocasión es una buena forma de poder hacer frente a la inversión, asegurándose con ella el no tener problemas a la hora de entrar a ciudades como Madrid o Barcelona.
El mercado del coche usado siempre ha sido importante en España, pero desde la pandemia ha sufrido un aumento enorme, de dos dígitos algunos meses. Tiene mucho que ver el problema con los tiempos de entrega de los automóviles nuevos y también las dudas sobre qué va a pasar en los próximos años con los coches de motores térmicos.