Hakima, la mujer marroquí de 39 años que se prendió fuego el lunes por la noche en pleno centro de las Rozas, continúa ingresada en el Hospital de La Paz debido a las graves quemaduras que sufrió, según informaron este miércoles fuentes municipales.
La mujer se quemó a lo bonzo, en torno a las ocho de la tarde, en un lugar cercano al Ayuntamiento de Las Rozas, según informó el jefe de Samer-Protección Civil, Ángel Pesquera. Los testigos del incidente auxiliaron a la mujer y la introdujeron en el vestíbulo del Consistorio. Los sanitarios que se presentaron en las dependencias municipales encontraron a Hakima con la cara y el cuerpo totalmente abrasados por las llamas. Por espacio de una hora, el equipo médico atendió a la víctima, que en esos momentos estaba acompañada por un hombre de su misma nacionalidad.
Mientras atendían sus graves heridas, la mujer relató a los agentes municipales que ella misma se había rociado de alcohol y se había prendido fuego por un asunto de celos con su pareja, informaron diversas fuentes. Hakima insistió en que nadie le había quemado y, por tanto, no se trataba de un asunto de violencia de género. Una vez estabilizaron a la víctima, los sanitarios la trasladaron hasta el Hospital de La Paz, donde ingresó en la Unidad de Quemados en estado muy grave. La Policía Municipal dejó el caso en manos de la Guardia Civil, que el martes ya efectuó algunas investigaciones para esclarecer lo sucedido en el centro del municipio.
La Guardia Civil informó que los agentes tomaron declaración este martes a su novio y al parecer, Hakima decidió quemarse porque su pareja está casado con otra mujer en Marruecos, el país de origen de ambos.