Así consta en el sumario del caso 'Púnica', en el que se desvelan los hallazgos obtenidos de las intervenciones telefónicas y de la agenda incautada en el domicilio del que era 'número dos' de la entonces presidenta de la Comunidad de Madrid Esperanza Aguirre.
"Conversaciones entre Granados y su amiga Cristiane Jucar descubren determinados gastos efectuados por el primero para posiblemente amueblar un apartamento de la misma en el barrio de Salamanca con cargo a unos fondos de origen desconocido, lo que apoya de nuevo la existencia de dinero que permanece todavía clandestino", señala el auto.
El juez subraya, además, que el exconsejero madrileño conserva una parte de su patrimonio escondido de la Hacienda Pública y da credibilidad al testimonio de un confidente anónimo, que apuntó a que podía haber guardado dinero en "cajas fuertes o escondrijos" de personas cercanas, como sus suegros Juan Alarcón y Catalina Castellanos o la familia del sucesor en el Ayuntamiento de Valdemoro, José Miguel Moreno Torres.
La Guardia Civil acusó también a Granados, en prisión desde el 30 de octubre de 2014, de utilizar a su ex jefe de gabinete Ignacio Palacios, la supuesta testaferro María José Marijuan Alonso o el constructor Ramiro Cid, para ocultar la titularidad de participaciones societarias o inmuebles de su propiedad, llegando a constituir un "entramado societario" para esconder "las comisiones por su actividad a favor de diversos constructores o empresarios".