Hace más de cuarenta años se instaló a ambos lados de la Castellana, bajo el puente de Juan Bravo, una atractiva colección de esculturas. En este museo al aire libre, impulsado por Eusebio Sempere, se ven obras de Chillida, Serrano, Chirino, Amadeo Gabino, Andreu Alfaro... Pero la zona donde se encuentra la gran obra de Serrano se ha convertido en un aparcamiento de motos.
Esa zona está dominada por la gran escultura denominada Unidades-Yunta. Se compone de dos piezas independientes. Es la única escultura en el lado de números impares del paseo de la Castellana. Sin embargo el estado del entorno, además del aparcamiento, tiene poco que ver con un museo.
Detrás de la obra de Pablo Serrano solamente hay un espacio desnudo y, con frecuencia, bastante sucio. Esta escultura se opone en el espacio, por su monumentalidad, a la Sirena Varada de Chillida. Cuando se colgó, se generó abundante polémica sobre los posibles daños que causaría a la estructura del puente. Hasta la fecha, no parece que haya provocado problemas.
A pesar de la importancia de este conjunto artístico, no es un museo gratuito muy visitado ni promocionado. Quizá cuando se proyectó -principio de los setenta- pudo parecer original reunir las piezas bajo un puente. Hoy, cuando se reclama una ciudad más peatonal, resulta poco atractivo este emplazamiento y las piezas están bastante desprotegidas. No es esta una zona por la que paseen muchos peatones o turistas. Es una pena que no se saque más partido a este ejemplo de arte del siglo XX. Y, desde luego, aprovechar parte del espacio para aparcar, habla elocuentemente del interés por proteger y promocionar el patrimonio artístico madrileño.

