A principio de 2010 la Concejalía de Economía del Ayuntamiento de Madrid plantó estos quioscos, alejados de la estética imperante en estas zonas tan céntricas. Incluso la Dirección General de Patrimonio de la Comunidad de Madrid abrió expedientes para que retiraran. Pero ahí siguen, en la Puerta del Sol, aunque nos hemos sorprendido por la retirada de los dos de Callao. No sabemos si seguirán la misma suerte los otros.
Claro que también puede ocurrir que los diez metros cuadrados que ocupaban, sean muy golosos para las múltiples instalaciones comerciales que se plantan en Callao cada semana. Desde que se reformó la plaza, suprimiendo el tráfico y las dársenas de autobuses de la EMT, Callao se ha convertido en un gran centro ferial en detrimento de los peatones. Claro que, como en la reforma no se instalaron bancos y sí granito en gran cantidad, este es un punto muy árido, sobre todo en el buen tiempo. Cada primavera se plantan cuatro árboles que se secan en verano. En este proceso se encuentran actualmente. También ha hecho ya su aparición la primera terraza de Callao.