Según el PP, se han designado 27 cargos de confianza
El PP abandona el Pleno de Coslada como protesta por los cargos de confianza
Por MDO/Efe
viernes 20 de julio de 2007, 00:00h
Actualizado: 10/10/2007 11:36h
Los doce concejales del PP de Coslada abandonaron este viernes el Pleno de organización de la nueva Corporación municipal en señal de protesta contra el número, características y retribuciones de los cargos de confianza que ha nombrado el equipo de Gobierno.
El portavoz de PP, Raúl López, acusó al Ejecutivo local, formado por la coalición de PSOE, IU y la PIC, de "dilapidar" las arcas municipales al designar 27 puestos de confianza, con un presupuesto de 1.200.000 euros, lo que supondrá, a su entender, un gasto "de medio millón de euros más al año". El alcalde de Coslada, Ángel Viveros, desmintió las acusaciones y aseguró que sólo se han incrementado en seis los cargos de confianza, suponiendo un aumento de unos 200.000 euros anuales.
El portavoz de IU, Pedro San Frutos, se mostró de acuerdo con el regidor y señaló que el abandono del pleno por parte del PP "ha sido penoso y no tiene justificación, porque los nombramientos se han hecho desde la austeridad, manteniendo o incluso bajando las retribuciones". Por su parte, el tercer teniente de alcalde y concejal electo de Urbanismo, Antonio Murillo, señaló que el PP solicitó en un principio la liberación de ocho personas, que finalmente ha quedado reducida a cuatro, por lo que tildó de "incongruentes" las denuncias de la oposición.
Desde el PP se ha denunciado la falta de medios y espacio para ejercer su función y el ex alcalde y portavoz popular se ha negado a devolver tres portátiles, como les ha exigido el actual Ejecutivo. Durante el pleno de constitución de la corporación también se propuso la puesta en marcha de la Junta de Gobierno Local en la que el tripartito ha ofrecido al PP su participación. La oferta ha sido rechazada por los populares, al considerar que incumple la Ley de Paridad "porque sólo hay una mujer".
Otro de los puntos destacados fue la decisión de cambiar el horario de los plenos a la tarde, en lugar de celebrarlos por la mañana, con el objetivo de que sean "más operativos", según Viveros.