José Ricardo Martínez ha sido reelegido este viernes secretario general de UGT de Madrid con el 65,4 por ciento de los votos válidos emitidos, frente al hasta ahora secretario de Organización, Miguel Ángel Abejón, que ha obtenido el 33,2 por ciento de los votos.
La candidatura de Martínez para la ejecutiva de UGT de Madrid ha conseguido 193 votos y la de Abejón, quien anunció su decisión de presentar una candidatura alternativa la víspera del Congreso, 98 votos. Abejón ha sido secretario de Organización durante los 17 años que Martínez se ha mantenido en la Secretaría General.
En la nueva ejecutiva, Luis Miguel López Reillo se hará cargo de la secretaría de Organización en susitución de Abejón. La nueva comisión ejecutiva
contará con nueve miembros, cinco mujeres y cuatro hombres, incluido el secretario general, frente a la anterior, compuesta por doce miembros.

Además de la secretaría General y la secretaría de Organización, la
nueva comisión incluye a las secretarías de Administración; Políticas Sindicales y Sector Público; Comunicación, Imagen y Redes Sociales; Relaciones Laborales y Formación; Políticas Sociales, Igualdad y Movimientos Ciudadanos; Salud Laboral y Desarrollo Territorial.
Tras conocer el resultado de la votación, Martínez ha explicado que el principal objetivo de su nuevo mandato es
"intentar ser una organización útil para los trabajadores". Para Martínez, los 680.000 parados y las 350.000 personas si ningún tipo de prestación en la Comunidad de Madrid le "obligan a trabajar en su nombre, a su favor y a continuar siendo una organización útil".
Además, Martínez ha manifestado su volunta de negociación tanto con los empresarios como con el Gobierno, aunque ha recalcado que su organización defiende un modelo comprometido con la lucha de los trabajadores en la calle y en las empresas.
Finalmente, Martínez ha transmitido a Abejón su "reconocimiento, cariño y afecto" a pesar de sus diferentes puntos de vista en cuanto a la organización sindical. En este sentido, el secretario general de UGT, Cándido Méndez, ha pedido a sus compañeros que "no cristalicen esas diferencias".