En esta carta, trabajadores de la Junta Municipal y del Centro de Servicios Sociales muestran
su preocupación por la "rápida concesión" del
tercer grado penitenciario a Carromero y la "inminente" vuelta a su puesto de trabajo, que rechazan para evitar así "la tensión y el malestar" que esta pudiera ocasionar.
La decisión de
dirigir una carta a Botella y Larraínzar se tomó en una asamblea de los trabajadores en la Junta Municipal para denunciar el "desprecio" que la vuelta de Carromero supone hacia los trabajadores municipales, según ha indicado el delegado sindical de la Junta de Personal del Ayuntamiento de Madrid,
Félix de Dios.
Los trabajadores piensan que "no es buena idea" que Carromero vuelva a ocupar su cargo, dada la actual situación de los trabajadores, que están sufriendo las consecuencias de "los recortes y la pérdida de continuidad de puestos de trabajo", así como la "inexistencia de toda negociación y acuerdos" con los gobernantes municipales.
En su opinión, hay una "discriminación clara" entre Carromero y el resto de la plantilla, como con otros presos españoles en el extranjero, ya que este
"ha seguido cobrando" mientras estaba en prisión y se le ha reservado el puesto de trabajo en el mismo lugar, con la misma categoría y con el mismo sueldo.
En la carta indican que
la ausencia de este consejero técnico no ha supuesto "ningún problema" para el funcionamiento de la Junta Municipal y que, sin embargo, sí está creando "bastantes conflictos" la falta de trabajadores en la mayoría de los centros municipales del distrito.
Además, agregan que "los asesores elegidos a dedo" no pasan ninguna "prueba de capacidad" y reciben "sueldos que doblan, triplican o aún más la mayoría de los sueldos de la plantilla municipal", cuando no son una "necesidad" para desarrollar las actividades propias del Ayuntamiento de Madrid.