En septiembre se anunció que la recogida selectiva de los contenedores amarillos de envases se realizaría tan solo tres veces por semana. El Ayuntamiento de Madrid también quiso eliminar el servicio de recogida de la fracción de resto los domingos y festivos, pero el concurso que preparó quedó desierto.
La recogida de envases se empezó a realizar
solo tres días por semana en octubre. Así, los lunes, miércoles y viernes se recoge en unos distritos; y martes, jueves y sábado en otros. Hasta ese momento la recogida era diaria para los cubos domiciliarios -individuales para cada edificio- de envases y en días alternos para los contenedores situados en la vía pública.

Junto a esta reducción del servicio, el Ayuntamiento esperaba aplicar otras en enero, cuando entrase en vigor el nuevo contrato integral de servicios de recogida de residuos. Según anunció el Consistorio, no habría recogida del contenedor de resto -gris-
ni domingos ni festivos con el objetivo de ahorrar. Como contraprestación también se reduciría la tasa de basura que pagan los madrileños.
Con este nuevo contrato, el Ayuntamiento pretendía ahorrar 11 millones de euros al año. El presupuesto de licitación fue de 542 millones para un periodo de ocho años. Este contrato reunía en uno hasta 13 servicios relacionados con los residuos sólidos y establecía el uso de indicadores de calidad para fijar el precio a pagar a la empresa contratista.
Baja la tasa de basuras
Cuando conocieron el pliego de condiciones de este nuevo contrato integral de servicio, los sindicatos del sector
convocaron tres días de huelga en la recogida de basura, ya que según aseguraron en el proyecto de explotación se recogía una reducción de plantilla que
podría afectar a la mitad de los trabajadores.
Los tres días de huelga, entre el 17 y el 19 de noviembre, tuvieron
unos servicios mínimos del 33 por ciento y un gran seguimiento. La ciudad vio cómo se acumulaban
montones de basura junto a contendores sin recoger y fueron necesarios varios días hasta que
las calles volvieran a la normalidad una vez acabada la protesta.
Los sindicatos aseguraban que el pliego de condiciones era inviable. Al concurso solo se presentó una empresa con una oferta más cara que lo exigido por el Ayuntamiento, que
lo declaró desierto. Por este motivo, en 2013 habrá una prórroga del actual contrato y, por consiguiente, se seguirá recogiendo la basura domingos y festivos. No obstante,
se mantiene la bajada, de un 12 por ciento, de la tasa de basuras.