Con esta nueva vía, quedan conectados los barrios de Montecarmelo, Arroyo Fresno y Mirasierra
Entra en servicio la prolongación de la calle Costa Brava
Por MDO/E.P.
domingo 20 de mayo de 2007, 00:00h
Actualizado: 10/10/2007 11:36h
Los barrios de Montecarmelo, Arroyo Fresno y Mirasierra están desde este domingo mejor comunicados entre sí y con el resto de la ciudad a través de la M-30 y M-40 gracias a la entrada en servicio de la prolongación de la calle Costa Brava.
En concreto, se trata de un tramo de 85 metros que remata la citada vía y que llevaba años pendiente de terminación debido a que en su trazado se encontraba el poblado chabolista de Pitis, ya desmantelado, informó este domingo el Ayuntamiento de Madrid.
Esta actuación, que ha costado 508.000 euros, financiados por la Junta de Compensación, conecta Mirasierra con la glorieta de Pradera del Saceral y, desde ésta, con Montecarmelo, Arroyo del Fresno, la avenida del Ventisquero de la Condesa y la M-40. Tiene 14 metros de anchura, dos carriles por sentido y amplias aceras.
El proyecto se une a la entrada en servicio de otras conexiones de los nuevos desarrollos urbanísticos de la corona norte, como el viario de un kilómetro que desde el pasado mes de abril enlaza el barrio de Montecarmelo con la avenida de Ventisquero de la Condesa.