Este miércoles ha abierto sus puertas ARCOmadrid. La feria reúne a 215 galerías de 29 países con obras de 3.000 artistas. Hasta este domingo pueden adquirirse composiciones clásicas y todo tipo de tendencias contemporáneas.
La feria quiere adaptarse a la situación económica, que también afecta al arte. Por eso, ha hecho recortes y cambios. Ha eliminado los puestos institucionales, mientras
se ha invitado a países emergentes en el mercado cultural, como Colombia, Turquía y Brasil. El país invitado de esta edición es Holanda. Según la organización, ARCO pretende ser un refugio contra la crisis, ya que la inversión en arte permite aprovechar determinados nichos de negocio. Por eso, han fomentado las adquisiciones institucionales.

Según explican desde ARCO,
las ventas se alargan mucho más que antes y los resultados económicos se ven más tarde. No obstante, recalcan, esta feria es estable en el panorama internacional.
En esta edición
regresan cinco galerías de primera línea que llevaban años sin venir: Chantal (París), Esther Schipper (Berlín), Carlier I Gebauer (Berlín), Casa Triángulo (Sao Paulo) y Micheline Szwajcer (Amberes).