La residencia tiene capacidad para
218 usuarios, 178 de ellos en plaza residencial y 40 en centro de día. Su superficie es de
14.000 metros cuadrados de superficie y dispone de patios y espacios abiertos, además de
160 habitaciones, 142 de las cuales son individuales. Cuenta asimismo con un módulo de 116 habitaciones específicamente destinado a usuarios con deterioro cognitivo.

El edificio ha sido construido bajo un
compromiso bioclimático y, precisamente, al ámbito arquitectónico se ha referido la presidenta durante su intervención: "Felicito al arquitecto especialmente por los baños, que permiten no perder espacio", ha destacado Aguirre tras inaugurar el centro.
La presidenta madrileña ha visitado durante casi hora y media esta nueva residencia y ha conocido algunas de las estancias, espacios comunes e incluso habitaciones donde se encuentran algunos de los mayores de la residencia. También les ha acompañado en algunas de las
salas de actividades y de ejercicio físico. "Este centro es una clara muestra de que los conceptos de calidad y calidez son realidades compatibles y de que es posible prestar una atención profesional en un ambiente personalizado", señaló.
La inversión total que ha sido necesaria para levantar el centro ha sido de
14,2 millones de euros. La gestión, a cargo del departamento de
Salvador Victoria, supondrá un gasto anual de 3,6 millones de euros, según ha apuntado Aguirre.

La presidenta ha concluido su visita señalando que el 42 por ciento de los casi
80.000 beneficiarios de la ley de dependencia que ya son atendidos en la región se encuentran en una plaza residencial o de centro de día. Además, Aguirre se mostró satisfecha por las encuestas de calidad que maneja la Consejería de Asuntos Sociales, que revelan que el 85 por ciento de los residentes de los centros de atención a la dependencia consideran "buena" o "excelente" su situación, un porcentaje que se eleva al 90 por ciento cuando se le pregunta a los familiares.