La Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid convocará en los próximos días la Mesa Sectorial de Educación, paralizada desde el mes de septiembre, para informar a los representantes sindicales sobre las modificaciones introducidas en la Ley de Acompañamiento a los presupuestos de la Comunidad de Madrid, aprobada a finales de año por la Asamblea de Madrid.
Según han explicado fuentes del departamento que dirige Lucía Figar, los representantes sindicales de CC.OO., ANPE Madrid, CSI-F Enseñanza y FETE UGT podrán proponer otros temas de negociación propios de la Mesa Sectorial, como los que llevan reivindicado desde el pasado mes de julio sobre los recortes aplicados en el inicio de curso.
La Consejería de Presidencia y Justicia ha enviado una instrucción a todas las consejerías para que tomen las medidas oportunas para la aplicación de la Ley de Medidas Fiscales de la Comunidad de Madrid en cuanto a la modificación de jornada de los empleados públicos a 37,5 horas.
La negociación se deberá realizar en los órganos de representación pertinentes con las organizaciones sindicales más significativas, con singularidad en el caso de Educación y Sanidad, que por sus regímenes especiales deberá desarrollarse en el seno de las mesas sectoriales correspondientes.
Tras un encierro en educación
El anuncio se produce horas después de que siete delegados de CCOO y uno de STEM se encerraran en la Dirección General de Recursos Humanos de la Consejería de Educación, en la Gran Vía, para pedir que se convocase la mesa sectorial y se analizaran las órdenes de inicio de curso. Los delegados sindicales daban así continuidad a las protestas que se vivieron el pasado año por las decisiones de la consejería que supusieron la no contratación de un número sin definir de interinos, que los sindicatos estimaron en unos 3.000.
Con este encierro se exigía la convocatoria de la mesa sectorial de educación, según explicó el secretario de Comunicación de la Federación de Enseñanza de CCOO Madrid, Gabriel Montes. Desde el sindicato también se alertó sobre el anuncio del Gobierno central de limitar al 10 por ciento la reposición de funcionarios en el sector de la educación, pues "en los próximos años es cuando más docentes se pueden jubilar" debido al crecimiento de la escuela pública a finales de los años setenta y principios de los ochenta.
También la secretaria de educación de Izquierda Unida de la Comunidad de Madrid, Eulalia Vaquero, había exigido este lunes a la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid que "convocase ya una reunión de la mesa sectorial que diese salida al conflicto que la educación madrileña vive desde hace meses".
Vaquero hizo estas declaraciones en la concentración de apoyo a los encerrados este lunes. La responsable de IU ha denunciado que "lejos de intentar una solución desde el Gobierno regional se sigue echando leña al fuego con mentiras y falsedades sobre el profesorado".
Otras movilizaciones
La protesta de los sindicatos comenzó en julio tras conocer las instrucciones de inicio de curso escolar en Educación Secundaria, al considerar que las nuevas normas y el aumento de horas lectivas en el profesorado se traducían en recortes y despidos de personal interino.
Por ese motivo, y porque denunciaron que la Comunidad no les había informado de nada al respecto, la mayoría de los sindicatos integrantes, excepto ANPE, decidió dar plantón y no ir a la Mesa del mes de julio ni a la del mes de septiembre, última reunión que se convocó.
Posteriormente, cuando el conflicto de la 'marea verde' fue incrementándose, con huelgas y manifestaciones semanales, las organizaciones sindicales comenzaron a pedir por activa y por pasiva que la Consejería de Educación convocara la Mesa Sectorial con el fin de sentarse a negociar, a lo que desde la Administración regional contestaron que ya se habían convocado y que los sindicatos habían decidido no acudir.
El paso siguiente fue llevar al registro de la Consejería de Educación diversos escritos y enviar misivas a la presidenta madrileña, Esperanza Aguirre para que mediara en el conflicto. Los sindicatos llegaron en noviembre a personarse en la sede del PP, en la calle Génova, para pedir al ahora presidente de Gobierno, Mariano Rajoy, y entonces candidato en las elecciones que hablase con la dirigente popular con el fin de desbloquear la situación.