Botella aúna continuidad y nuevas caras
viernes 30 de diciembre de 2011, 00:00h
Actualizado: 30/12/2011 15:23h
El nuevo equipo de Ana Botella en el Ayuntamiento de Madrid aúna la continuidad con los nuevos rostros para conformar un conjunto adaptado a los objetivos de la nueva alcaldesa. La premisa que ha dado la alcaldesa es que todo el trabajo se realice con transparencia y austeridad.
La primera edil ha hecho pivotar su núcleo más cercano en cuatro delegados fuertes: Miguel Ángel Villanueva, Concepción Dancausa, Pedro Calvo y Antonio de Guindos.
El primero se ha convertido en el hombre fuerte del Gobierno. La portavocía municipal y el trabajo de coordinación territorial con los concejales de distrito queda en manos de un edil con capacidad de diálogo, muy hábil en las distancias cortas y con buen discurso, que ha sabido conciliar a los agentes sociales para que Madrid presente una situación laboral mucho mejor que la media nacional. También ha catapultado la imagen turística internacional de la ciudad y ha sabido atraer la iniciativa privada a la ciudad y encontrar nuevos nichos de actividad económica. Licenciado en Derecho, ha sido diputado regional, portavoz del Grupo Parlamentario Popular en la Asamblea de Madrid, senador, viceconsejero de Presidencia y delegado de Economía, Empleo, Turismo y Participación Ciudadana.
Dancausa es la gran confidente de la alcaldesa. Son amigas desde hace muchos años y ambas han sabido trasladar esa relación a la política. La ex delegada de Familia y Servicios Sociales es conciliadora, cercana y muy trabajadora. Su prioridad en Hacienda es la de continuar la senda de la transparencia y tratar de mantener la estructura municipal en funcionamiento a pesar de los recortes que se avecinan. Es funcionaria del Cuerpo de Letrados de la AISS. Ha sido subdirectora de ONG´s y Subvenciones en el Ministerio de Trabajo, directora general del Instituto de la Mujer, diputada nacinoal, secretaria general de Asuntos Sociales en el Ministerio de Trabajo, presidenta de la Asamblea de Madrid y delegada de Familia y Servicios Sociales.
Las quinielas colocaban a Pedro Calvo tanto dentro como fuera del Consistorio. Finalmente, el edil ha recibido una recompensa adecuada a su labor en Seguridad y Movilidad, conla que tuvo que bregar con el diálogo más complicado con los sindicatos y coordinar los principales servicios municipales de la ciudad. La cuarta tenencia de Alcaldía que le dio Ruiz-Gallardón al iniciar esta legislatura, a cambio de dejarle las peores competencias en Seguridad, no fue una consolación adecuada a sus capacidades, su servicio y su eficiencia. Ha sido diputado regional y portavoz del Grupo Popular en la Asamblea. Luego fue nombrado consejero de Medio Ambiente y concejal de Seguridad, Movilidad y Servicios a la Ciudadanía.
Antonio De Guindos era la otra apuesta segura del nuevo Gobierno de Botella. El coordinador general de Medio Ambiente es un estrecho colaborador de la alcaldesa desde sus inicios. Su amplísima experiencia en muchos departamentos de la administración garantizan su efectividad en el Área de Gobierno más grande, influyente y complicada del todo el Ayuntamiento. Economista y funcionario del Cuerpo Superior de Intervención y Contabilidad de la Administración de la Seguridad Social, ha sido subdirector general de Pagos y Operaciones Financieras de la Tesorería General de la Seguridad Social, viceconsejero de Trabajo de la Comunidad de Madrid, coordinador general del Área de Economía, Servicios a la Ciudadanía, Medio Ambiente y Movilidad.
Aparte de estos delegados, Ana Botella ha tratado de hacer varios guiños de conciliación dentro del Ayuntamiento y en las distintas administraciones. Ante la renuncia de Pilar Martínez, la alcaldesa ha recuperado a Paz González, principal damnificada por el ex alcalde en el mes de mayo por el ascenso de Ana Botella. Le ha dado un Área básica en la gestión de la ciudad y que tiene por delante la organización del Madrid del futuro. Escrupulosa e inagotable en su trabajo, González ya tiene experiencia en hacer cirujía urbana desde el Gobierno municipal. Es licenciada en Derecho. Ha sido viceconsejera de Medio Ambiente, consejera de Justicia y Administraciones Públicas, diputada regional, concejala de Medio Ambiente y delegada de Obras y Espacios Públicos.
Las Juntas de distrito también están de enhorabuena. Aunque la mayoría de los concejales presidentes están a la espera de destino, Botella ha premiado a dos de estos ediles. Ángel Garrido se arriesgó a enfrentarse a Ruiz-Gallardón como principal estilete de la filosofía de Esperanza Aguirre para el PP. Su valentía le supuso que el alcalde le diese dos Juntas de distrito. Muy efectivo en su trabajo y cercano, conoce los pormenores de los departamentos que ha liderado. Ahora pasa a ser el director de orquesta del aparato legislativo municipal. Su labor es poner en orden la nueva estructura política del Ayuntamiento y garantizar la separación de poderes. La presencia de Garrido en la presidencia supone un acercamiento a Esperanza Aguirre y su entorno, en una etapa en la que necesitan conciliar sus tareas ambas administraciones.
Dolores Navarro, por su parte, es una todoterreno de los distritos. Ha pasado por cuatro de ellos y conoce la situación de los vecinos de Madrid muy de cerca, gracias a esta labor. Es muy cercana y transparente. Va a ser la edil que va a contar con el presupuesto más blindado de todo el equipo de Gobierno, ya que la alcaldesa ha prometido gobernar, sobre todo, para los más desfavorecidos. Licenciada en Derecho ha sido concejal presidenta de los distritos de Tetuán, Retiro, Moncloa-Aravaca y Arganzuela.
Fernando Villalonga es el guiño a la actividad estatal. El diplomático y excónsul general de España en Nueva York tiene la ardua tarea de ser el verso suelto que dibuje una Botella volcada con la cultura, al igual que lo era Alicia Moreno para Ruiz-Gallardón, pero con muchos más problemas económicos que su predecesora. Currículum no le falta. Ha sido consejero de Educación en la Comunidad Valenciana, secretario de Estado de Cooperación Internacional y para Iberoamérica, gestionando Casa América y la presidencia del Consejo de Administración del Instituto Cervantes y director de los estudios de arquitectura e ingeniería de Santiago Calatrava.