En la región hay más de 2,3 millones de usuarios de gas, siendo responsabilidad, tanto de la Administración, las empresas distribuidoras y los propios usuarios, el uso responsable de las mismas.
En esta campaña informativa han colaborado las empresas
Gas Natural Fenosa,
Repsol Butano,
Galp Energía,
Madrileña Red de Gas y las Asociaciones
ASEFOSAM,
FEDGLOP y
SEDIGAS y recoge, en los
300.000 trípticos editados, consejos de seguridad dirigidos a los usuarios de gas, la periodicidad con la que deben cumplirse las revisiones de estas instalaciones, así como una serie de teléfonos de interés para los ciudadanos en caso de necesitar cualquier información o servicio de asistencia técnica.
El consejero señaló que la Comunidad de Madrid ha sido la primera en poner en marcha los planes de incentivos para la modernización de los aparatos de gas, en colaboración con las empresas distribuidoras, los fabricantes y los instaladores. Así, la última edición del
Plan Renove de Calderas de Condensación, que consiste en la concesión de incentivos para impulsar la sustitución de calderas individuales por otras estancas de condensación, ha permitido la instalación de más de 18.000 nuevos aparatos.
Incremento de los niveles de seguridad exigibles
Asimismo, Manglano destacó que desde la Comunidad de Madrid se han
venido realizando numerosas actuaciones en el ámbito de la seguridad de
estas instalaciones y recordó que el Gobierno regional ha sido pionero en
incrementar los niveles de seguridad exigibles, al incluir la medición
obligatoria de la concentración de monóxido de carbono en las revisiones
periódicas.
Precisamente, una gran parte de los consejos incluidos en la campaña se dirigen a evitar posibles intoxicaciones por gas. En este sentido, se recomienda comprobar la
correcta combustión de la llama, vigilando que sea azul, para evitar la producción de monóxido de carbono, debido a una mala combustión. También se recomienda
mantener libres los conductos de ventilación y de evacuación de los humos de la combustión y revisar las chimeneas y
mantenerlas libres de elementos que las obstruyan.
Además, se recuerda a los usuarios que, en caso de notar olor a gas, el
protocolo de seguridad a seguir pasa por abrir las ventanas, evitar la producción de chispas, no accionar interruptores y llamar al servicio de urgencias de la empresa suministradora.
Inspecciones y revisiones periódicas
Entre todas las recomendaciones, Percival Manglano destacó la importancia de que se realice el control periódico de las instalaciones
cada cinco años. Así, en el caso de los usuarios de
gas canalizado, es el distribuidor el responsable de realizar una inspección periódica a las instalaciones receptoras cada cinco años. La empresa distribuidora notificará el día en que van a realizar la inspección y facturará el consiguiente importe al cliente en la siguiente factura.
Por otra parte, las instalaciones que se alimentan desde
depósitos individuales o mediante envases de
GLP (bombonas de butano) deben pasar también cada cinco años una revisión periódica que en este caso será responsabilidad del usuario, quien habrá de contratar con una empresa instaladora de gas. Una vez realizada la inspección o la revisión, el instalador entregará al titular o usuario un certificado de que la instalación cumple con la normativa vigente.