Cae en Madrid un 'cartelito' formado por los hijos de uno de los grandes capos colombianos
miércoles 28 de septiembre de 2011, 00:00h
Actualizado: 29/09/2011 14:08h
La Policía Nacional ha desarticulado en Madrid el 'cartelito' Varón Cadena, un clan familiar formado por los descendientes de uno de los grandes capos del narcotráfico en Colombia, Fernando Martín Varón, alias 'Martín Bala'. En la operación -denominada Cadena y en la que se ha desarticulado también el entramado que la banda usaba para blanquear dinero- han sido detenidas 22 personas y se han intervenido 150 kilos de cocaína de gran pureza.
El grupo desarticulado estaba en manos de dos de las hijas de 'Martín Bala' -Ingrid y Maribel Varón Cadena-, que habían trasladado hasta Madrid los tentáculos del cartel de su padre en Cali -Los Urabeños-. Este grupo, según han informado este miércoles fuentes de la Jefatura Superior de Policía Nacional de Madrid, participó en la cruenta guerra que tuvo lugar en Cali entre los años 2002 y 2005 y que dividió el denominado Cartel del Norte del Valle. En la actualidad, Los Urabeños mantienen otra disputa con otro cartel -el de Los Rastrojos- por el control del tráfico de drogas en Europa.
Sin embargo, estas franquicias de menor tamaño -'cartelitos', en el argot policial- han cambiado sus tácticas para no llamar la atención en Europa. En concreto, según ha explicado el comisario jefe de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco) de Madrid, José Luis Conde, estos grupos han reducido su tamaño, y han cambiado la violencia por la "compra de voluntades". Además, están formados casi de forma exclusiva por miembros de una misma familia para evitar posibles traiciones. De hecho, casi la mitad de los 22 detenidos en esta operación forman parte de la familia Varón Cadena.
No es, sin embargo, el único cambio en su modo de operar. "Son los hijos de los responsables de los grandes cárteles colombianos y se han formado y educado en Europa y Estados Unidos -ha explicado el máximo responsable de la Udyco en Madrid-. Esto les ha dado una mentalidad empresarial que les lleva a evitar los enfrentamientos y las guerras abiertas y a reducir el tamaño de sus alijos para minimizar las pérdidas en caso de que la droga sea intervenida".
Pero esta operación, además, ha supuesto la confirmación de que España está dejando de ser la ruta de entrada a Europa de la cocaína que llega de Colombia. "La droga llegaba por puertos del norte y centro de Europa y después usaban coches para bajar hasta España sólo aquello que iban a vender aquí -ha señalado el comisario Conde-. Tenemos que estar satisfechos porque parece que ya no se fían de los puertos españoles".
Estas pequeñas células -que habían dejado de lado el lujo y la ostentación por una vida más austera para pasar desapercibidos- están también marcadas por una fuerte especialización. De hecho, cada una de las dos hijas de Martín Bala dirigía una de las 'secciones' de la organización. En concreto, Ingrid era la responsable de traer la droga hasta España, buscar los compradores y los pisos de seguridad y organizar los intercambios, mientras que su hermana Maribel se encargaba de blanquear el dinero.
La organización, según ha explicado el comisario Conde, había blanqueado cerca de un millón de euros en seis meses. Para ello, se valían de personas ajenas al cartel -'pitufos'- que realizaban envíos de dinero inferiores a 3.000 euros -límite legal que no hay que declarar-. A cambio, recibían cantidades en torno a 50 o 60 euros. Además, el clan contaba con la colaboración de los responsables de dos locutorios situados en Valdemoro -localidad en la que también tenían los pisos de seguridad- para realizar giros de dinero. En la operación, los agentes han detenido a varios de estos 'pitufos' y a los dueños de estos locutorios. A todos ellos se les imputa un delito de blanqueo de capitales.
Un 'pase' abortado en un centro comercial de Parla
La operación se inició hace cerca de siete meses, cuando se supo que dos ciudadanos colombianos estaban organizando un envío de droga desde su país. La investigación -que ha sido desarrollada por los agentes de los Grupos XVIII y VII de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Madrid- permitió descubrir la existencia y el complejo entramado de este 'cartelito'.
Tras una compleja investigación -dificultada por las extremadas medidas de seguridad y los mensajes encriptados de los presuntos narcotraficantes- los agentes descubrieron que el grupo había organizado un intercambio de droga en el aparcamiento de un centro comercial de Parla a mediados de septiembre. Allí fueron detenidas dos personas -incluido el presunto comprador- y los agentes intervinieron un alijo de 65 kilos de cocaína.
El resto de las detenciones vino en cascada. Además, los agentes registraron dos pisos de seguridad en Valdemoro, donde se hallaron otros 85 kilos de cocaína, así como productos químicos para cortar la droga, 32 teléfonos móviles, cuatro ordenadores personales, una báscula, una prensa hidráulica y diversos efectos para el empaquetado y envasado de la droga, que iba marcada con el sello de garantía de la familia Varón Cadena -un sol-.