El Monasterio de Perales del Río podría convertirse un centro ambiental
Por MDO/Agencias
martes 30 de agosto de 2011, 00:00h
Actualizado: 31/08/2011 12:39h
El alcalde de Getafe, Juan Soler, ha explicado este martes El Monasterio, nombre con el que se conoce popularmente el edificio en el que hace diez días se celebró una 'rave' en la que murieron dos jóvenes, albergará seguramente algún servicio que contemple la protección del medio ambiente.
El primer edil de Getafe aseguró en un desayuno informativo organizado por el PP de Madrid que han llegado a un "buen entendimiento" con los propietarios del lugar, que en su momento querían "mantener a salvo su casa", que estuvo habitada y en uso hasta mediados de los años 90.
Posteriormente, fue un guardés el que se encargo de vigilar el inmueble pero, según ha contado Soler, "tuvo que dejar de serlo" por los problemas de inseguridad que sufría. La casa está a cuatro kilómetros de Perales del Río, el núcleo urbano más cercano.
Según Soler, la casa "era presa fácil para los cacos" y el "pobre" guardés padeció "agresiones en diversas ocasiones". Incluso, ha añadido que en el último asalto le dieron una paliza y le ataron a la cama, por lo que los propietarios decidieron que no podían tener a una persona vigilando y que no tuviera seguridad.
Sin embargo, el Ayuntamiento intentó buscar una solución a esta situación, no porque se celebraran 'raves', cuya música no suele molestar a los vecinos, sino porque los vecinos denunciaban problemas de inseguridad.
La demolición se desaconseja
Aunque una de las opciones de los propietarios es que se convirtiera su propiedad en una casa rural, al final, Ayuntamiento, Comunidad y dueños se han decantado por la propuesta que los propios 'populares' hicieron en 2005, en el primer pleno donde se tocó el tema en cuestión.
Esta propuesta consistía en que el edificio albergara servicios encaminados a la protección de medio ambiente y en esa dirección, ha apuntado Soler, están trabajando. De hecho, el día 6 de septiembre tienen un segundo encuentro con los propietarios para estudiar la situación.
Pese a que en un principio se contempló la posibilidad de que se demoliera el edificio para disuadir a los jóvenes de seguir celebrando fiestas ilegales en el mismo, los técnicos municipales determinaron que aunque estaba abandonado, no estaba en ruinas y los elementos fundamentales de construcción estaban bien, por lo que la demolición se desaconsejaba.
La autopsia apunta a un golpe de calor
El juez de Primera Instancia e Instrucción número 7 de Getafe se encuentra a la espera del informe toxicológico de los dos jóvenes fallecidos. El análisis sobre las sustancias estupefacientes que consumieron los chavales será primordial para determinar la causa directa del fallecimiento, ya que el avance de autopsia descarta que fuera por el consumo de estramonio y lo sitúa en un golpe de calor.
El golpe de calor se produjo como consecuencia de que los jóvenes estuvieron deambulando durante más de diez horas en el campo bajo una temperatura de más de 40 grados al estar desorientados. Según explican fuentes médicas, una de las consecuencias de la ingestión de esta droga es la hipertermia. Sus consumidores sienten un gran calor y sofoco, por lo que necesitan refrescarse y beber agua constantemente. Ambos fallecidos fueron encontrados con poca ropa cerca de un afluente del río Manzanares.
Una vez que se conozca la causa directa de la muerte, el magistrado que instruye la investigación comenzará a tomar declaración a los testigos.